La regulación, especialmente en el uso de las redes sociales para efectos de pedagogía política, es un tema que el proceso electoral que está por concluir deja pendiente al legislador mexicano, señaló Ignacio Ruelas Olvera.

El presidente del Consejo Local del Instituto Nacional Electoral consideró que la única salvación de comunicación como nuevo modelo de pedagogía política de la sociedad del Siglo XXI, es la comunicación a la velocidad de la luz que ofrecen las redes.

Durante su participación en la sesión de la Comisión Laboral de Coparmex, expuso que las redes tendrán que consolidarse como el modelo a seguir y está en manos de los legisladores trabajar en su regulación para sacarles el mejor provecho.

No podemos permitir que las redes sociales se conviertan en baños de central camionera pues si esa forma moderna de comunicación inmediata “sirve para evitar el alcoholímetro, debe servir también para educar, no hay duda”, agregó.

En ese contexto, Ruelas Olvera sostuvo que “no hay otra alternativa, o asumimos las redes sociales como instrumentos de comunicación para la política y la cultura democrática, o dejamos que nuestra sociedad se deteriore a partir de su mala utilización”.

Recalcó que este tema, aunado al de la administración a través de spots de los tiempos en televisión del Estado Mexicano, son retos que cobran fuerza para el trabajo legislativo en el país, producto de los resultados del proceso electoral 2018.

En ese sentido reiteró que la más grande lección de esta elección que se anticipó como “muy complicada”, ha sido que se equivocaron los que auguraron su fracaso y anticiparon un fraude al momento de reconocer un candidato ganador.

Así, el INE “resultó no ser comparsa de la mafia del poder” demostrando una vez más que es la responsabilidad y el compromiso ciudadano el que tiene en sus manos el desarrollo de estos procesos.

El INE organizó y capacitó, lo hizo bien porque la labor desarrollada por parte de las mesas directivas de casilla fue ejemplar y producto de una buena capacitación que, también en su momento, trataron de desvirtuar, sin éxito y con la mejor prueba que es un resultado claro y contundente, concluyó.