Fernando Gamboa Villegas, experto en drones, comentó que conforme avanza la tecnología, estos aparatos se utilizan con diversas finalidades, como auxiliar en la seguridad, ayudando a las labores de vigilancia y al cuidado de plantíos en la agricultura; pero también en actividades ilícitas, por lo que es necesario regular sus usos.

Mencionó que en la actualidad, se están realizando consultas ciudadanas para que la población dé sugerencias sobre los puntos a incluir en la normatividad, y ya se han observado algunos puntos que se deberían tomar en cuenta, como el hecho de que no todos los drones tienen número de serie, pues algunos son de manufactura propia.

Gamboa Villegas recordó que en México existe una normatividad vigente, la cual es muy similar a las que hay a nivel mundial; en ésta se establece que el máximo de altura a la que pueden volar es de 120 metros sobre el nivel de despegue, porque normalmente los helicópteros vuelan por encima de los 150 metros.

Agregó que esta normativa establecida por la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), también prohíbe que los drones se acerquen a menos de 900 metro de un helipuerto y nueve kilómetros en el caso de los aeropuertos, esto, para evitar accidentes donde las aeronaves hacen maniobras de aterrizaje y despegue.

Para concluir, Gamboa Villegas comentó que para los padres de familia que quieran obsequiarle un dron a sus hijos, la recomendación que se les hace es que compren un equipo pequeño, porque al ser el primero, es muy probable que lo choquen en el proceso de aprendizaje; y además, que se use bajo la supervisión de un adulto para evitar algún accidente.