En los últimos años, los Rayos de Necaxa solían ser un equipo competitivo que peleaba los primeros ocho puestos de la tabla. Desde que regresó el equipo a primera división, se caracterizaba a los Rayos por ser un conjunto complicado para cualquier rival, sin embargo, este Apertura 2018 fue un desastre en todos los sentidos. No sólo en el primer equipo, también en la rama femenil las Centellas fueron las peores de toda la Liga Femenil, con lo que ambos conjuntos se ubicaron entre los más débiles.
Los Rayos registraron un terrible torneo en donde no consiguieron tener un rendimiento regular, los refuerzos no funcionaron y el proyecto de Michel Leaño se cayó a mitad de torneo teniendo un cambio en el timón; debido a los resultados negativos el cuadro de Necaxa terminó en el décimo sexto lugar de la tabla con solamente 14 puntos producto de 3 victorias, 5 empates y 9 derrotas. Con sólo 19 anotaciones fueron el quinto peor ataque de la liga, además de que con 29 goles recibidos fueron de las peores defensivas del campeonato, todos los números fueron de baja calidad.
Por su parte, las Centellas prácticamente estuvieron sin armas durante su liga, ya que en la ofensiva no tenían ninguna jugadora que pudiera anotar goles en el marco rival, con sólo cinco goles en 16 partidos fueron la peor ofensiva y con 7 puntos cosechados en la campaña regular ocuparon el último lugar del grupo 2 de la competencia y el último lugar de la Liga Femenil.
Tan grave fue la situación de ambos conjuntos que si sumamos los puntos cosechados por ambos equipos de Necaxa, no habrían calificado a la liguilla de ninguna de las dos ligas. Con solamente 21 puntos en total juntando ambos equipos de Necaxa no habrían llegado a la fiesta grande en ningún torneo, ya que en el torneo varonil el octavo lugar de la tabla Querétaro entró con 26 unidades, mientras que en la femenil el equipo que menos puntos hizo fue el Atlas con 29. Esto demuestra el pésimo semestre de la institución que a partir de ya tendrá que replantearse muchas cosas si es que quieren regresar a los primeros planos del futbol mexicano.