Viridiana Martínez Guzmán 
Agencia Reforma

Toluca, México.- Incomunicados, amenazados y con tres comidas ligeras al día fue como los estudiantes de la Escuela Normal de Tenería Lázaro Cárdenas mantuvieron a 92 operadores de camiones secuestrados de terminales del sur, narraron choferes.

En conferencia y cubriendo su identidad, tres de ellos afirmaron que no fueron golpeados, pero sabían que cualquier movimiento que los normalistas lo percibieran como amenaza los podría poner en riesgo.

«Estando en su escuela nos reunieron en un patio con todos los autobuses y nos dieron instrucciones de que ahora sí no hiciéramos nada, si nos veían tomando fotos, grabando, cualquier cosa, que se iban a ir sobre nosotros y sobre las unidades.

«Como también nosotros tenemos la responsabilidad de los autobuses pues no, no hicimos nada, fue esperar», detalló un operador durante la conferencia que ofreció la Cámara Nacional de Autotransporte de Pasaje y Turismo sobre el estado de salud de los retenidos.

Aunque los normalistas afirmaron antes de la liberación de las unidades que los conductores estuvieron en contacto con sus familiares, las víctimas aseguraron que ésto no fue así.

Los operadores narraron que por la noche aprovechaban para enviar mensajes a escondidas a sus familias y hacerles saber que estaban bien.

Aunque los dejaban salir a una tienda cercana a la escuela, tenían que ir y regresar rápido y sabían que si intentaban escapar los perseguirían.

Detallaron que tenían reglas, como la de no ir más allá de donde estaban estacionados sus autobuses y no explorar al interior de la Normal.

«Prácticamente estábamos adentro del autobús, los jóvenes andan corriendo para allá, para arriba y para abajo. No sé qué actividades tengan pero sí, por lo que pude ver es como un campo, es un rancho, tienen sus gallinas, tienen sus milpas, sus zonas de siembra, su lavandería», refirió.

Uno de los choferes contó que, aunque les daban tres comidas al día, si alguno de ellos acompañaba a los normalistas a una marcha o toma de casetas y regresaba después del horario, se quedaba sin alimentos.

Los estudiantes están bien organizados y son herméticos en lo que dicen, consideró otro de los retenidos.

Asimismo, narró que por las noches escuchaban ruidos de palos, tubos y a jóvenes ir de un lado para otro, en lo que aparentemente son guardias.

«Van tres ocasiones que me retienen con el camión y aunque pase más veces, es algo a lo que no me puedo acostumbrar.

«Toda persona está acostumbrada a caminar a donde sea, es un derecho y estar ahí a sus órdenes es como sentirte asfixiado, no puedo ni me voy a acostumbrar», señaló otro de los operadores.

Precisaron que los estudiantes utilizaron piedras, tubos y palos  en cada uno de los secuestros de los camiones, para amedrentarlos y asegurarse que siguieran sus órdenes.

La retención, expresó un operador, no dejó un daño físico pero sí uno psicológico, que también afecta a sus familias.

Los estudiantes de la Normal Rural de Tenería comenzaron a liberar ayer a los 92 autobuses de pasajeros y a sus operadores que mantuvieron retenidos durante 9 días, tras negociar en la Secretaría de Gobernación la asignación de 84 plazas para egresados.

En lo que va del año, los estudiantes han secuestrado más de 317 camiones por lo que existen 48 denuncias, sin que hasta ahora haya detenidos, según Odilón López Nava, delegado de la Canapat.

Ante estos secuestros, en la empresa de TEO, que tiene como ruta Tenancingo, han pedido su baja cinco choferes en lo que va del año, aseguró el director de operaciones de la línea, Víctor Arizmendi.