El aguascalentense Roberto Moreno Ramos, condenado en 1993 por el asesinato de su esposa y sus dos hijos en Estados Unidos, recibirá la pena de muerte este miércoles 14 de noviembre a las 6 de la tarde y donde el Gobierno de México, a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores, hace intentos por pedir clemencia, destacó el coordinador de la Casa del Migrante, Xicoténcatl Cardona Ramos.

En entrevista con El Heraldo, detalló que desafortunadamente el caso de este aguascalentense de 64 años se complicó de origen ya que no contó con el derecho de asistencia consular, por ende, no tuvo la debida protección que brinda el artículo 36 de la Comisión de Viena y por esta omisión, no hubo la adecuada defensa de este paisano desde un inicio. “El abogado demostró incompetencia al no reclamar la protección consular, no presentó pruebas y testigos para evitar la sentencia de muerte, entonces creo que aquí cabría ejercer la presión al Gobierno Mexicano para conmutar la pena por cadena perpetua”.

Recordó que el caso data de 1992, cuando Roberto Moreno Ramos participó en el homicidio de su esposa de nombre Leticia de 42 años y de sus dos hijos menores de edad, en la localidad texana de Progreso. Días después se casó con otra mujer con la que había tenido una relación extramarital y tras el descubrimiento de los restos de las víctimas enterrados en su casa, por parte de la policía, fue detenido un año después. “Independientemente de que fue culpable o no, no nos corresponde a nosotros ver eso en este caso, sino cómo se dieron las cosas, cómo estuvo viciada la situación, de que no hubo testigos presenciales, la defensa estuvo muy débil, no se avisó a su consulado. El Consulado se dio cuenta 11 meses después de la situación”.

Como organización de Casa del Migrante, dijo que están en contra de la pena de muerte, al considerarlo como algo inmoral que no va con los tiempos actuales, pero que desafortunadamente el aguascalentense Moreno Ramos, está en esta línea junto con otras 51 personas que también están en esa misma situación, de no haber sido informados por sus Consulados.

“En este caso particular, estamos a horas de su ejecución. Entonces lo que puede hacer el Gobierno Mexicano es aplazar el término, buscar algún otro recurso y ver la conmutación de pena de muerte por cadena perpetua, aún existe la remota posibilidad, en un 1% de una equivocación”.