No son ratones ni están viejas; tampoco son especie que haga plaga ni mucho menos provocan la caída del cabello; las mariposas negras son una variedad que madura en esta temporada, es inofensiva y forma parte del ciclo del ecosistema.

Su nombre científico proviene de la Antigua Grecia, el género es Askalpha, nombre de un horticultor del Rey Ades, del Inframundo, según la Mitología Griega y por su aspecto grande y oscuro, se les ha asociado con temas negativos, pero son inofensivas.

Al respecto, el jefe del Departamento de Biología de la UAA, Luis Delgado Saldívar, explicó que las mariposas negras se distinguen como polillas, por su vida nocturna, y su coloración negra es característica propia de su defensa contra sus predadores, que son las aves.

Es decir, esa coloración les favorece para esconderse en los troncos de los árboles y que los pájaros no se les coman, con lo cual cumplen su función reproductora y de vida, estimada en alrededor de un mes en su etapa adulta.

En entrevista con El Heraldo, el especialista en lepidópteros aseguró que aún con sus características asociadas a lo negativo, las mariposas negras son más benéficas que perjudiciales, pues se alimentan del néctar de frutos maduros de árboles frutales, lo que significa que transforman energía y lo que liberan de sus alas, son proteínas.

En ese sentido, aseguró que la repugnancia que generan entre algunas personas, el temor o la creencia de que si se posan sobre uno tendrá mala suerte, perderá cabello o recibirá una mala noticia, son producto de la cultura popular, pero todo es falso.

Explicó que su ciclo de vida inicia al término del mes de octubre cuando se colocan huevecillos en árboles y plantas, las larvas emergen en primavera, se mantienen como capullos y eclosionan apenas termina el ciclo pluvial, es decir, de agosto a mediados de octubre.

“De tal manera que no generan plagas, y si en este momento se observan más es debido a que es la temporada de edad adulta; no hay que fumigarlas ni matarlas, cumplirán su ciclo y desaparecerán pronto, por lo que es posible convivir con ellas”.