Gerardo Muñoz Rodríguez

En días pasados, el Coordinador del Grupo Parlamentario del Partido Acción Nacional en la LXIII Legislatura del Congreso de la Unión Marko Cortés Mendoza, descalifico la labor del ex secretario de Hacienda y Crédito Público: José Antonio Meade. El doctor en economía por la Universidad de Yale, fue culpado por el estancamiento económico del país, la devaluación del peso mexicano, así como el aumento en el Índice Nacional de Precios al Consumidor orillado por el llamado “gasolinazo”. Analicemos más a fondo estas acusaciones.

En relación al tema de la liberalización de los precios de los combustibles, recordemos que anteriormente el Gobierno Mexicano subsidiaba los precios de la gasolina. Es por todos conocido, que los subsidios generan ineficiencias al no presentar los precios reales de los productos. En México, creamos por años la falsa ilusión de un precio determinado para la gasolina, la cual era asequible para toda la población.

Sin duda alguna, esta liberalización creó un impacto negativo en el corto plazo en los bolsillos de los mexicanos al no lograr mantener ancladas las expectativas de la inflación. Pero, ¿Íbamos a vivir siempre con un precio falso del petróleo?, ¿No es acaso la competencia, en este método de producción capitalista, la mejor herramienta para hacer competitivo a un mercado? Por supuesto que sí.

El consumidor gana al montar un mercado en la eficiencia de la competencia. El tratar de juzgar un cambio tan importante para el país en el corto plazo, demuestra una capacidad de visión que no llega más allá del mismo lapso de tiempo.

En cuanto a la devaluación del peso mexicano, existen varios puntos que detallar. En primer lugar, hemos observado desde años pasados, como el dólar ha estado apreciándose después de la eliminación de los denominados “Quantitative Easing”; los cuales buscaban crear un aumento en la oferta del dinero al plagar el mercado con la divisa norteamericana, logrando que su valor estuviera desfasado. Era cuestión de tiempo para existirá un ajuste en su precio real. De igual forma, la incertidumbre generada por la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, así como los múltiples ataques del Presidente Donald Trump, han sido los principales causales de devaluar la divisa nacional.

Claro que existen presiones nacionales que también impulsan de manera negativa el comportamiento de la moneda nacional. Ingenuo seria no considerar que los altos niveles de inseguridad, la desaceleración de la demanda o inclusive la corrupción, tienen un impacto negativo en nuestra divisa. Sin embargo, el culpar a un solo funcionario público de la misma, es algo que carece de objetividad y denota una inocencia en el tema.

En cuanto al tema del estancamiento económico y en base al estudio realizado por el Comité de Análisis Económico y del Desarrollo de la OCDE (OECD Economic Surveys: México© OECD 2017), México presenta un fuerte crecimiento a pesar de las desafiantes condiciones mundiales. Las reformas estructurales, como la energética, así como las sólidas políticas macroeconómicas, han asegurado una tasa de crecimiento más elevada a partir del 2018. Claro que debemos buscar lograr que este crecimiento sea más elevado, sostenido e incluyente en vías de poder eliminar las considerables brechas de desigualdad que existen en el país.

Ante esta situación, considero que es momento de dejar a un lado las descalificaciones y simplemente señalar a un determinado servidor público, por cuestiones de afinidad ideológica o color de partido.

Un diálogo incluyente, en el cual se busque encontrar soluciones de manera conjunta, es la vía de lograr mejores condiciones para la sociedad por parte de toda la clase política; la cual, dicho sea de paso (aunque no en el caso del diputado Cortés, ya que éste llego a San Lázaro por la vía plurinominal), fue designada por la misma ciudadanía y merece más de un coordinador de partido que solo busca demeritar una aspiración política sin un verdadero fundamento de fondo.

Ojalá todos los aspirantes para los diversos cargos de elección popular que serán ofertados en el próximo año, eviten descalificar simple y llanamente con la intención de conseguir sufragios para alcanzar su meta.

Es deber de los ciudadanos estar atento a las distintas propuestas de los mismos, así como reconocer cuando solo se hacen acusaciones con fines partidistas y éstas carecen de validez, ya que como bien lo dijo el teórico político y filósofo saboyano Joseph de Maistre: “Cada nación tiene el gobierno que se merece”.

Twitter: @GmrMunoz