Un interno del Cereso “El Llano” que estaba cumpliendo una condena de 13 años de prisión, por haber abusado sexualmente de una niña, murió en el Hospital Hidalgo a consecuencia de un infarto.
El reo fallecido fue identificado como Román, de 51 años, quien desde el año 2008 se encontraba cumpliendo una sentencia por el delito de violación.
Fue en el mes de octubre del 2008, cuando el finado, quien era propietario de una tienda de abarrotes en el municipio de Jesús María, abusó sexualmente de una niña de 6 años.
Durante el desarrollo de las investigaciones realizadas por agentes del Grupo Avante de la Policía Ministerial del Estado, en esa fecha, la mamá de la niña le pidió que fuera a la tienda de abarrotes a comprar una bolsa de frijoles.
Sin embargo, el comerciante abusó sexualmente de la niña y le “regaló” una bolsa de frituras para que no dijera nada de lo sucedido.
Cuando la pequeñita regresó a su casa, a su mamá se le hizo extraño que hubiera comprado una bolsa de frituras, por lo que le preguntó de dónde había tomado el dinero.
Fue en ese momento en que la niña le comentó a su mamá sobre lo que había ocurrido en la tienda de abarrotes del comerciante Román.
Posteriormente, el sospechoso fue detenido por policías ministeriales y procesado por el delito de violación.
El titular del Juzgado Mixto de Jesús María, lo sentenció a 13 años de prisión.
El comerciante ya llevaba 8 años recluido en el Cereso para Varones “El Llano”, donde había mostrado buena conducta.
El pasado domingo por la madrugada, mientras estaba recluido en su celda, comenzó a sentirse mal y tras ser revisado por el médico del Cereso, determinó que fuera trasladado a recibir atención médica al Hospital Hidalgo.
A bordo de una ambulancia del ISSEA y custodiado por efectivos de la Policía Penitenciaria, el reo fue trasladado al Hospital Hidalgo, donde finalmente murió a consecuencia de un infarto.
Más tarde acudieron a dicho nosocomio a realizar las diligencias correspondientes, el agente del Ministerio Público de Hospitales, agentes del Grupo Homicidios de la PME y personal de Servicios Periciales, quienes trasladaron al cadáver del recluso al Semefo donde quedó depositado.