Staff / Agencia Reforma

CDMX.-La viuda del compositor José Alfredo Jiménez, Paloma Gálvez, murió ayer a los 97 años por causas naturales.

El deceso ocurrió a la 1:44 de la mañana, en su casa de Polanco, en la Ciudad de México.

Así lo informó su hijo, José Alfredo Jiménez Gálvez, presidente del Catálogo de Oro de la Sociedad de Autores y Compositores de México.

Reconoció que la partida de su mamá es dolorosa; sin embargo, afirmó que el agradecimiento a todo lo que ella hizo por él y por la familia fue mucho.

“El diagnóstico médico no tenía reportes de enfermedad alguna, lo que quiere decir que estaba completamente llena de amor. Lo único que tenía era el cúmulo de años”.

Uno de los herederos del mayor catálogo de obras mexicanas de José Alfredo Jiménez afirmó que Paloma fue la inspiradora de la mayoría de las canciones del compositor guanajuatense.

“Ella nunca dejó de oír las canciones que mi padre le compuso. Incluso tampoco olvidaba los enojos que algún día tuvo con él, porque en ocasiones me decía: ‘Ni me pongas esta canción, porque recuerdo que me hizo enojar cuando me la interpretó’.

“Mi padre siempre la protegió, le dejó a ella 153 canciones como parte de los bienes mancomunados de su matrimonio, entre las que destacan la más emblemática, ‘Paloma Querida’, aunque también le gustaba mucho la letra de ‘Amor del Alma’ y ‘Serenata sin Luna'”.

Paloma Gálvez se unió al compositor en junio de 1952; permanecieron casados hasta la muerte del cantautor, el 23 de noviembre de 1973.

Le sobreviven sus hijos Paloma y José Alfredo, así como 6 nietos y una biznieta.