Citlalli Medina / Agencia Reforma

GUADALAJARA, Jalisco 16-Nov-2019 .-Dicen que un hombre con ideas nuevas es un loco… hasta que sus ideas triunfan.

Así podría resumirse la vida de Jorge Vergara en el ámbito deportivo y empresarial. Ayer, el empresario tapatío falleció en Nueva York a los 64 años, tras un paro cardiorrespiratorio.

Líder, peculiar, polémico, innovador y soñador. Vergara fue un visionario que labró su fortuna con cimientos propios al iniciar como mecánico y vendedor de autos hasta fundar Grupo Omnilife y convertirse en el dueño del equipo más popular de México, las Chivas.

«Cuando lanzamos el Omniplus, a mil pesos la botella, me dijeron que estaba re loco. Que no iba a funcionar. Se equivocaron. Platiqué mis deseos y mi sueño de comprar Chivas y me dijeron que estaba loco. Que Chivas no se vendía, que era igual que la Virgen de Guadalupe. Se equivocaron. Platiqué del estadio y me dijeron que estaba loco. Qué cómo iba a construir un estadio de esa magnitud sin recursos del Gobierno, sin ningún financiamiento y se equivocaron. Lo logramos», decía Vergara con convencimiento y satisfacción de lograr todo aquello que una vez le dijeron que no haría.

El 30 de octubre de 2002 irrumpió en la historia del equipo rojiblanco. Ese día, al terminar la asamblea de los socios del Club Guadalajara, todo inició con la imagen de Jorge Vergara levantando los puños en señal de su primera victoria en el futbol y diciendo: «no se arrepentirán».

De figura erguida y voz grave, imponía autoridad y respeto por donde se le veía. Evitar los calcetines era uno de sus distintivos y una botella de Omnilife no faltaba en su mano.

Vergara fue trasparente y honesto desde el primer día al aceptar que entraba al balompié sin tener ningún conocimiento, pero con la convicción de manejar de una forma distinta el negocio: «de futbol no sé un pepino».

La idea del empresario era trasladar lo hecho en Omnilife al Rebaño con su filosofía y propósito de lograr el éxito con honestidad e integridad en ese gran reto que representaba devolverle, además de lo futbolísitico, un poder a Chivas como marca.

Una de sus mayores contribuciones con los jugadores del Guadalajara fue ofrecerles educación y una formación integral que al día de hoy es reconocida por los futbolistas que valoraron ese aporte.

Pocas personas en el futbol lo conocieron tanto como Néstor de la Torre, quien desde la directiva gestionó el primer título en la era Vergara con las Chivas, durante ocho años en dos etapas.

«Fue un promotor de la juventud, a mí nunca me condicionó un centavo para el crecimiento de los muchachos en Fuerzas Básicas, al contrario, tenía muchas ideas de dar cursos que complementaran a los jugadores con preparación continua con idiomas, yoga, de muchas formas», mencionó De la Torre a CANCHA.

Una de las anécdotas que ejemplifican los esfuerzos por lograr la gloria deportiva con las Chivas fue en la Copa Confederaciones 2005 cuando envió un avión privado para traer de regreso a los seleccionados Oswaldo Sánchez, Carlos Salcido, Ramón Morales, Alberto Medina y Jesús Corona, refuerzo en ese entonces, para jugar la Copa Libertadores.

De la Torre habló con el presidente de la Conmebol, Julio Grondona, para solicitar un cambio de horario y el directivo argentino accedió y mostró su reconocimiento por la demostración de Vergara y su compromiso con el torneo intercontinental.

«Era una persona muy propositiva, no aceptaba un no. Era de ver cómo había un sí, de cómo se podían lograr las cosas. El campeonato, ver el equipo cómo va creciendo. Ser base de la Selección, todo se puede lograr y es cuestión de tiempo si te lo propones. Tenía políticas y teorías muy claras de crecimiento», añadió Néstor.

Extendió latitudes del futbol en Costa Rica al adquirir al Saprissa y en los Estados Unidos fundar Chivas USA. Le dio a Chivas un estadio de primer nivel. Otro de los legados en el futbol que le atribuye De la Torre es lograr la junta de dueños de equipos en la FMF, como un paso importante para profesionalizar el futbol mexicano.

Comandó la segunda etapa más exitosa en la historia del equipo al sumar cinco títulos en mancuerna con Matías Almeyda. Cedió el poder en la estructura del club a su hijo Amaury Vergara, se dio un descanso en el futbol para atender los problemas de salud y falleció con el reconocimiento de ser un personaje que sazonaba el futbol con franqueza, astucia y el deseo de ofrecer algo más que un rentable negocio. Aunque lo llamaran loco.

ASÍ LO DIJO

«Fue un gran promotor de buscar la profesionalización del futbol mexicano. Rompió paradigmas de cómo se ve el futbol. El protagonismo que creó en Chivas y antagonismo de los otros equipos generado por sus publicaciones y declaraciones de una manera muy peculiar de general el valor que le dio a la playera».

Néstor de la Torre, directivo de Chivas en 2 etapas (2002-2009 y 2014-2015).