CDMX.- La muerte del llamado «Kaiser de la Moda», Karl Lagerfeld, consternó al mundo de las pasarelas.
A sus 85 años, según confirmó Chanel, la histórica firma de la que era director artístico desde 1983, Lagerfeld falleció en el Hospital Americano de Neuilly-sur-Seine, en París, sin que hayan trascendido los motivos del deceso.
«Hemos perdido a una mente creativa extraordinaria a la que di carta blanca a comienzos de los años 80 para que reinventara la marca», afirmó el presidente de Chanel, Alain Wertheimer.
«Fue un imparable creador, nunca dejó de trabajar y sorprendernos. Su creatividad como diseñador, fotógrafo y hombre polifacético lo hacen una de las grandes estrellas de la moda de todos los tiempos. Yo tuve la oportunidad de trabajar con él cuando vino a México con su firma Chloé y me fascinó su energía y capacidad de trabajo», agregó Beatriz Calles, directora del MBFashion Week México.
Aunque pasó virtualmente toda su carrera en marcas de lujo dirigidas a los acaudalados (incluyendo 20 años en Chloé), los diseños de Lagerfeld se filtraron rápidamente a los minoristas, lo cual le dio un impulso global.
Nacido en Alemania, siempre manejó el misterio con su edad, con reportes de que tenía dos actas de nacimiento: una fechada en 1933 y la otra en 1938.
Fue en 1982 cuando los hermanos Wertheimer, propietarios de Chanel, le pidieron hacerse cargo de una vieja marca, a cambio de un millón de dólares anuales, Lagerfeld logró transformar su reputación, vistiendo a la modelo Inès de la Fressange, que se convertirá en su principal embajadora, pero también a Carolina de Mónaco o a la actriz Isabelle Adjani y a la modelo Claudia Schiffer.
La modelo mexicana Mariana Zaragoza, quien participó en los desfiles de Chanel con él en temporadas recientes, comentó que era un hombre muy profesional y totalmente entregado.
«Todo funcionaba a la perfección durante sus desfiles, todo estaba perfecto y él era una presencia muy fuerte. Al final accedió a tomarse una foto conmigo, la cual es uno de mis tesoros», comentó.
Ricardo Seco, diseñador mexicano afincado en Nueva York, admiraba la longevidad creativa de Karl.
«Me encanta su filosofía de vida, sobre todo cuando decía que el único secreto era trabajar muy duro en este mundo para ser alguien, además de que tenía un humor negro bastante peculiar que siempre me ponía a pensar. Es un ejemplo de que siempre hay que mantenerse joven fresco y nunca parar en este negocio».
El diseñador Bertholdo Espinosa subrayó que Karl era una figura mítica de otros tiempos que había resistido el paso del tiempo sorprendiendo siempre, hasta su último desfile.
«Muere el Kaiser y deja un hueco enorme para llenar… y se lleva una época de la moda con él», concluyó. (Fernando Toledo/Agencia Reforma)