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Agencia Reforma

GUADALAJARA, Jalisco.- Una vez más la narcoviolencia arrebató vidas inocentes, y además sumó 15 heridos por el atentado contra el ex fiscal Luis Carlos Nájera.
Una de las víctimas mortales fue un bebé de 8 meses, Tadeo, quien falleció con quemaduras en el 98 por ciento de su cuerpo, pues el camión en el que viajaba con su mamá fue uno de los incendiados el lunes en Zapopan.
Según la Fiscalía, cerca de las 22:00 horas en Mariano Otero y Avenida Las Torres, hombres con pasamontañas subieron al camión y arrojaron bombas molotov con los pasajeros aún dentro.
Uno de los artefactos caseros estalló cerca de una mujer de 26 años y de Tadeo. Ella anoche se reportaba como grave pero estable. Otros siete pasajeros tuvieron quemaduras regulares e intoxicación.
La Policía de Zapopan confirmó que uniformados vieron huir a dos criminales, pero se enfocaron en trasladar al bebé en una patrulla a la Cruz Verde; el niño murió en un hospital ayer.
Éste y otros dos ataques a vehículos fueron parte de una reacción a la captura de seis sospechosos del ataque al ex Fiscal, según el Gobierno del Estado.
Otras siete personas fueron heridas de bala en el sitio del atentado, en Chapultepec y Morelos, entre ellos un escolta, grave hasta ayer, con impactos de bala en el rostro, el abdomen y muslo.
En tanto, aunque sospecha que el atentado del lunes tiene que ver con las acciones que encabezó al frente de la Fiscalía de Jalisco, Luis Carlos Nájera, ahora titular de la Secretaría del Trabajo, asegura desconocer cuál fue el motivo exacto de la agresión en su contra.
El ex Fiscal pidió a las autoridades del estado continuar con las investigaciones para esclarecer los hechos y espera que el Gobierno Federal se una al proceso.