José de Jesús López de Lara

Una espantosa muerte sufrió un automovilista, al volcarse el automóvil que conducía por la avenida Siglo XXI Norte, a la altura del fraccionamiento residencial Montebello della Stanza
Al momento de volcarse la unidad automotriz que conducía, salió expulsado debido a que no llevaba el cinturón de seguridad y terminó siendo aplastado.
El cadáver quedó tirado boca arriba, sobre la misma cinta asfáltica y a un costado de su automóvil.
La persona fallecida fue identificada como Édgar Isaías, de 35 años, quien vivió en la calle Fiesta Brava, en el fraccionamiento Rodolfo Landeros Gallegos.
El fatal accidente automovilístico se registró el sábado a las 05:15 de la mañana aproximadamente.
La víctima conducía un automóvil Nissan Sentra, color gris, con placas de circulación ZGK-075-B del estado de Zacatecas.
Varios automovilistas que circulaban a esa hora por la avenida Siglo XXI Norte, detectaron que en los carriles de circulación de poniente a oriente, a la altura del fraccionamiento Montebello della Stanza, se encontraba un automóvil Nissan Sentra con huellas de accidente y a un costado estaba tirado en el piso el conductor inconsciente, por lo que llamaron al 911.
De inmediato se trasladaron al lugar del accidente las patrullas AG-017-B1 y AG-597 de la Policía Vial, quienes confirmaron el reporte.
Instantes después arribó la ambulancia UE-58 de Bomberos Municipales. Cuando los paramédicos examinaron a la víctima, confirmaron que ya había muerto tras ser aplastado por su propio automóvil.
A fin de realizar las investigaciones correspondientes, acudieron a la escena del accidente los agentes del Grupo Homicidios de la PME, personal de la Dirección de Servicios Periciales y el agente del Ministerio Público de Hospitales.
Por las evidencias encontradas en el lugar de los hechos, se presume que Édgar Isaías conducía el automóvil Nissan Sentra, color gris, a exceso de velocidad por la avenida Siglo XXI Norte en dirección de poniente a oriente.
Tras haber cruzado la avenida Constitución, repentinamente perdió el control de la dirección, por lo que se proyectó hacia el camellón central y una de las llantas delanteras del coche golpeó una enorme piedra ornamental, que le sirvió de rampa y eso provocó que la unidad automotriz terminara volcándose aparatosamente.
Fueron cuatro las volteretas las que dio el coche antes de terminar sobre sus cuatro llantas, aunque lamentablemente, al momento de la volcadura el conductor salió eyectado y aplastado por su misma unidad automotriz.
El automóvil y el cadáver quedaron a una distancia de 100 metros de donde ocurrió el accidente.