José de Jesús López de Lara

Una espantosa muerte encontró un hombre, al ser prensado por dos camiones de volteo.
Una de las pesadas unidades que no tenía frenos, comenzó a avanzar al momento en que la víctima tiró de una cuerda para sujetarla al otro camión y poder remolcarlo, lo que provocó que fuera aplastado.
Quien encontró una muerte instantánea fue un hombre identificado como Alejandro, de 37 años.
La tragedia se registró el sábado a las 19:50 horas, sobre la calle 16 de Septiembre y avenida Prolongación Constitución, en el poblado de El Puertecito de la Virgen, en el municipio de Jesús María.
Hasta el lugar de la tragedia arribaron policías preventivos de San Francisco de los Romo y policías estatales, así como una ambulancia de Cruz Roja y una unidad de Protección Civil Municipal.
De igual forma, arribaron agentes del Grupo Homicidios de la PME, personal de la Dirección de Investigación Pericial y el agente del Ministerio Público de Hospitales.
De acuerdo a las primeras investigaciones, se estableció que Alejandro y su suegro de nombre Enrique, remolcaban un camión tipo volteo marca Peterbilt, color blanco, con cajón tipo góndola color azul, mismo que había sufrido una falla mecánica.
Esta unidad era arrastrada por otro camión de volteo marca Kenworth, color blanco, con matrícula AE-49840 de Aguascalientes, que era conducido por el señor Enrique, suegro de la víctima.
Durante el remolque sobre la calle 16 de Septiembre, en dirección de oriente a poniente, al llegar al cruce con la avenida Prolongación Constitución se zafó el lazo, por lo que detuvieron la marcha.
Debido a que al camión Peterbilt que era conducido por Alejandro le fallaban los frenos, colocaron unas piedras delante de las llantas con la finalidad de que no avanzara, debido a que quedaron detenidos en una pendiente descendiente.
Alejandro bajó de su unidad para volver a amarrar el lazo, pero al momento de darle el tirón, su camión de volteo brincó las piedras y comenzó a avanzar, por lo que al tomarlo desprevenido, terminó por prensarlo contra el otro camión Kenworth.
Su suegro Enrique, que se encontraba a un lado, alcanzó a quitarse y evitó también ser aplastado por ambas unidades.
La muerte de Alejandro fue instantánea.
Paramédicos del ISSEA atendieron al señor Enrique, quien sufrió una fuerte crisis nerviosa por la impresión.

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