David Loji
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-La sensación de libertad que da el viento mientras se está arriba de una motocicleta es una de las mejores experiencias de conducir este vehículo. Sin embargo, el ruido puede ocasionar daño a los oídos del motociclista cuando conduce a velocidades superiores a los 90 kilómetros por hora por períodos extendidos.

«Conducir una motocicleta ocasiona ruidos a alta velocidad, que sería por encima de los 90 a 100 km/h. Si el ruido es superior a los 90 dB por más de 15 minutos genera molestia seria que causa problemas de oído», dijo en entrevista Francisco Medina, vocero del Salón Internacional de la Motocicleta México (SIMM).

Los niveles de ruido de 70 dB ocasionan problemas de concentración, mientras que niveles por encima de los 100 dB causan lesiones, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS).

El ruido que se percibe en una motocicleta es a causa del motor, la fricción del aire con el vehículo y el casco, así como por el ruido ambiental.

De acuerdo a la OMS el estar expuesto de manera continua a más de 90 db puede generar pérdida de audición leve, moderada, grave o profunda en uno o ambos oídos.

Las primeras señales que manifiestan los motociclistas al rodar por horas, es una sensación de fatiga cerebral y en casos más severos zumbidos o dificultad para distinguir con claridad las palabras en una conversación.

«Si el motociclista o conductor de un vehículo tiene problemas con sus oídos, puede perder la conciencia situacional y no escuchar el entorno, como claxons, patrullas o ambulancias», dijo Medina.

Los cascos con certificación DOT ayudan a reducir el nivel de ruido entre 5 y 10 dB, cuando es del tamaño correcto. Además, la Administración de la Seguridad y Salud Ocupacional de los Estados Unidos (OSHA) avala el uso de tapones de oído para reducir el aire sin afectar la conciencia situacional.

Según estudios realizados en el 2017 por el INEGI hay más de tres millones de motocicletas a nivel nacional y el 65 por ciento de los usuarios no usan un casco certificado.

«Ante esto podemos inferir que más de dos millones de usuarios, día a día, ponen en riesgo su integridad ante un posible accidente y corren el riesgo de tener una lesión auditiva parcial o total por el uso de cascos no certificados» puntualiza Medina.

Las certificaciones de la DOT, ECE y SNELL muestran los niveles de protección a la cabeza de los motociclistas y también regulan el ruido, inclusive los cascos abiertos.

En México se venden cascos que no están certificados ya que no existen normas que obliguen a la certificación, pues la ley solo obliga al uso de casco sin especificar de qué tipo.

Portar el equipo de seguridad al rodar, incrementa la posibilidad de no padecer una lesión incapacitante o morir ante un accidente. El uso de un casco certificado, reduce hasta un 40 por ciento el riesgo de muerte y un 70 por ciento el riesgo de lesiones graves.