Zedryk Raziel Cruz Merino
Agencia Reforma

Cd. de México, México.-El diputado federal con licencia Alfonso Ramírez Cuéllar, elegido presidente provisional de Morena, reconoció que, por sus pleitos internos, el partido se ha convertido en un lastre para el Presidente Andrés Manuel López Obrador.

Morena ha estado ausente en el Gobierno y actúa como un zombi, aseguró.

«Tenemos mucha urgencia, mucha prisa. Morena va a ser el soporte principal del Gobierno de la República. Nosotros no seremos ninguna fuente de inestabilidad nacional, al contrario, creo que uno de los grandes valores que en estos momentos tiene y existen en nuestro País, a partir de ahí el grado de aprobación del Ejecutivo federal, pues es este clima de estabilidad», dijo.

«Y creo que sería un error muy grande que Morena siguiera siendo la rémora, siguiera convirtiéndose en un factor de inestabilidad política, cuando la aportación más grande de nuestro Presidente es que nuestro país está en una estabilidad y una convivencia política entre todas las fuerzas, donde hay diálogo y hay intercambio».

En plena disputa con Yeidckol Polevnsky por el control de la dirigencia, los recursos y las listas de candidatos, Ramírez Cuéllar apremió a superar la crisis interna.

«Si seguimos en la barandilla, en los juzgados y en los tribunales, desgastándonos un día sí y otro día también, si esa es la duda que quieren meterle a nuestro partido, entonces, lejos de que Morena se convierta en el principal apoyo y soporte de los cambios fundamentales que se están operando en el País, Morena seguirá ausente, parece zombi, una rémora, con una crisis que ya es necesario parar y detener», expuso en conferencia de prensa.

«Porque ya no estamos dispuestos a que un partido que se construyó con muchos esfuerzos, con una entrega de cientos de miles de personas, humildes, modestas, que trabajan en las comunidades rurales, en las zonas de las colonias urbanas, que están también en las universidades y organismos empresariales, que entregaron prácticamente todo, por simple y sencillamente errores propios, se desvanezca y se pierda la posibilidad de construir un partido con mucha fortaleza ética y política».

El ex dirigente del movimiento El Barzón anunció que el jueves acudirá al INE a formalizar los acuerdos del Congreso Nacional Extraordinario, en el que él fue designado dirigente.

«¿Tienen un plan B, en caso de que el INE no los reconozca?», se le cuestionó.

«Solo tenemos el A, tenemos la certeza, la seguridad, de que el INE y el Tribunal Electoral van a respetar el mandato constitucional para garantizar la autodeterminación de los partidos políticos de darse sus propias regalas y de nombrarse a sus propios dirigentes», respondió.

«La historia nos ha enseñado que, cuando el Tribunal o el Instituto nombran o imponen determinadas reglas y determinados dirigentes por encima de la opinión de las bases de la militancia, ahí se provoca una debacle de las instituciones partidarias».