Misa de Fuego Nuevo

El pueblo de Dios se ha revestido de júbilo, pues la Gloria de Jesús se ha abierto con su resurrección y con ella ha vencido las cadenas de la muerte.
Ayer por la noche un gran número de personas se congregaron para renovar su fe mediante el Fuego Nuevo, el cual fue encabezado por el Obispo José María de la Torre Martín, quien momentos antes de dar inicio a la celebración solemne, bendijo el Cirio Pascual, símbolo de la luz de la humanidad que se ha renovado con un Cristo vivo y el cual fue incensado por el sacerdote Raúl Sosa Palos.
Al frente, guiando la peregrinación, el Cirio Pascual iluminó el camino hacia el interior del recinto de una Catedral Basílica de Nuestra Señora de la Asunción en penumbras.
Los devotos se concentraron con sus velas que tomaron la luz bendita, para escuchar con atención la palabra de Dios, por medio de las siete lecturas, que hacen un recuento de los hechos que se concentran en el Antiguo Testamento, en los libros del Génesis, Éxodo y de los profetas Isaías, Baruc y Ezequiel, y del Nuevo con la carta del Apóstol San Pablo a los Romanos y el evangelio de San Marcos.
Al finalizar la séptima lectura, la Catedral se vio iluminada, y bajo el Aleluya y Hosanna en nombre de Dios, Cristo entró a la gloria.
Las lámparas del lugar iluminaron por completo el recinto y las campanas de las torres de la iglesia comenzaron a repicar anunciando que Jesús, el que había muerto ha resucitado para gloria del Padre y de la humanidad.
De la Torre Martín envió su mensaje a los fieles católicos, congratulándose por la resurrección de Cristo.
“Alegrémonos porque verdaderamente ha resucitado el Señor, y esto significa que es un mundo mejor, un mundo nuevo”.
“Celebramos el paso, la Pascua de la muerte a la resurrección, es una noche para renovarnos en la fe, la esperanza y el amor”.
Momentos después de abrir la gloria, el Obispo se dispuso a bendecir el agua y con ella, a renovar los votos bautismales.

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