Por: Amigos pro animal

Al introducirte en la vida de una comunidad, ves una explosión de sentimientos. Siempre encontrarás al grupo de los viejos, quienes ya lo vieron todo y ahora sólo pasan sus días juntos sentados en la plaza recordando viejos tiempos y criticando a los nuevos; ves a las señoras aprendiendo nuevos oficios o acarreando cosas para llevar a sus casas y atender a sus niños; ves al grupo de hombres jóvenes que después de una jornada laboral se reúnen afuera de las cantinas para embrutecer sus sentidos; y siempre ves un montón de perros flacos y con poco pelo caminando solos por las calles, sin despegar la nariz del suelo tratando de olfatear algo que puedan comer ese día o para llegar a un poco de agua.
A estos animales se les ha nombrado como “Perros de Comunidad”, algunos de ellos llegaron cuando eran tan sólo unos cachorros y su familia los consideraba extremadamente tiernos, les daba la sensación de que los amarían por siempre, pero cuando esas cositas empiezan a crecer y es hora de educarlos, la familia olvida todo sentimiento de ternura perdiendo la paciencia y luego los echan a la calle; otros perros llegan ahí porque son llevados de otra comunidad o de ciudades aledañas para dejarlos y que no sepan cómo regresar por la distancia; y el último grupo son quienes ya nacieron en condición de calle.
Estos animalitos llegan a sobrevivir gracias a que siempre existen personas que tratan de procurarlos dándoles algo de comer casi todos los días, e incluso, algunos hasta les permiten protegerse de las inclemencias del clima en sus cocheras y otros hasta los llevan al veterinario cuando se enferman.
Pero nunca son suficientes estos cuidados, ya que muchos de ellos mueren por inanición o enfermedad antes de los 2 años de edad.
Para poder salvarle la vida a un perro o gato de comunidad se necesitan muchos esfuerzos de concientización, educación y esterilización.
Mientras el ser humano no tenga la voluntad de crear empatía por este sector tan vulnerable, la vida de un perro de comunidad continuará siendo solitaria y triste.
Para conocer cómo poder sumar esfuerzos y ayudar a un animal de comunidad, contáctanos al 1 74 64 17 o bien, escríbenos a [email protected] y también puedes seguirnos en Facebook/amigosproanimal.