Uno de los retos que tiene el Instituto Estatal Electoral es convocar cada vez a más ciudadanos a ejercer su derecho de elegir a sus gobernantes y legisladores, lo cual no se ha logrado, pues seis de cada 10 boletas que fueron destruidas ayer, no fueron utilizadas en las elecciones del 2 de junio pasado.

El presidente del Consejo General del Instituto Estatal Electoral, Luis Fernando Landeros Ortiz, lamentó que más de la mitad de las boletas que fueron impresas para la elección pasada se fueron al reciclaje sin haber sido utilizadas, lo que no sólo es un gasto económico y de proyectos, sino la pena que da el hecho de que la gente no participe en los procesos.

“El gasto que se tuvo en Aguascalientes en los comicios de este año con la impresión de un millón de boletas fue de 800 mil pesos, podría considerarse una cantidad mínima en comparación con la inversión que se hace en otras entidades, pues aquí el servicio es prestado por los talleres gráficos del estado”.

Entrevistado luego de haber abierto la bodega donde durante casi medio año se guardó el material electoral utilizado en la contienda pasada, misma que fue canalizada a una empresa para su destrucción y próximo reciclaje, resaltó que “son más de un millón de boletas, pero lastimosamente fueron utilizadas 300 mil”.

Refirió que en esta ocasión sólo se tuvo un 38% de participación de la población en edad de votar y aunque las boletas y el resto de material electoral no haya sido utilizado, tiene el mismo destino, su destrucción. Por ello insistió en que es necesario convocar a la gente a participar más en las elecciones.

Landeros Ortiz reiteró que como ciudadanos se tiene una obligación que es participar en la elección de los gobernantes y representantes populares, pero no sólo en la jornada electoral sino día a día; por lo que respecta al IEE, “tratamos de trabajar con ese fin, para transitar de una democracia electiva a una democracia participativa”.

Cabe mencionar que el notario público número 23, Gerardo Dávila Díaz de León, dio fe del embarque del material electoral que se destinó a la trituración y próximo reciclaje, el cual consistió en 370 mil votos entre los válidos y nulos, además de las boletas sobrantes que en total sumaron un millón 013 mil 155.

También fueron triturados cuadernillos de operaciones, las actas y carteles de resultados, los paquetes y bolsas en los que éstos fueron almacenados, las urnas y mamparas deterioradas y diversos artículos que ya no podían ser reutilizados.