Saúl Alejandro Flores

Estimados lectores, antes de continuar es preciso agradecer a esta casa editorial “El Heraldo” que me abrió las puertas hace 400 semanas, gracias a los directivos desde el Lic. Gutiérrez Padilla, como a la Lic. Irma Ramírez que me ha permitido continuar con este espacio; también mi agradecimiento para Rodolfo Edrehira, el Sr. Ornelas y Ernesto Gutiérrez, quienes hacen posible cada viernes la edición impresa y electrónica; y muy especialmente agradecer a Ustedes, porque al darme lectura han hecho posible estas 400 entregas ininterrumpidas.
Continuaré hasta que ustedes me lo permitan, tratando un tema vital y de trascendencia no sólo local, sino mundial; no sólo de ahora, sino de futuro; un tema que lamentablemente no ha permeado en el ámbito de las decisiones de una sociedad responsable, y que ha permanecido también opacado por personajes que han ocupado cargos públicos. La “gobernanza” del agua seguirá siendo tan solo una palabra en razón de las visiones sesgadas de los actores políticos. Las próximas semanas estaré abordando el caso Aguascalientes, dada la declaración que emitió el pasado 03 de septiembre su alcaldesa respecto a “no renovar el título de concesión”, que a fin de cuentas no dice mucho, ni los funcionarios municipales que han acudido a foros en donde sólo recurren a “lugares comunes”. La otra circunstancia que preocupa es la iniciativa presentada por el senador Martí Batres de MORENA, respecto a la reforma a la Ley de Aguas Nacionales, en la cual prohíbe la participación privada y social en la gestión del agua. Ambos temas los comentaré con la intención de demostrar los puntos erróneos, no será opinión subjetiva, mi estimado lector, pues ya no podemos darnos el lujo de hacer y deshacer sin visión y proyección; el problema de agua en México es severo, no se diga en la región, por ende Aguascalientes. Pues pasemos entonces a exponer a ustedes, esta temática.
Comenzaremos con el caso Aguascalientes. Al llegar a casi 25 años en que el servicio de agua potable y alcantarillado fue concesionado a una empresa privada, la autoridad municipal, tal como lo había enunciado en un acto electoral y político como fue el debate entre candidatos, que no renovaría el título de concesión, vale la pena matizar que la autoridad municipal tiene la facultad no sólo para renovar u otorgar una concesión, puede llegar a la revocación e incluso al rescate, por tratarse de un “acto unilateral del Estado (federal, estatal y municipal). Ni siquiera es un contrato -ojo amable lector con esta parte-. Por lo tanto, ¿Es competencia de la autoridad municipal concesionar el servicio de agua? Sí. ¿y revocarlo? También, como en su caso al Gobierno del Estado le compete revocar las concesiones de transporte colectivo, si éste no cumple los objetivos y condiciones establecidos.
Recapitulando, en un título de concesión se establecen las condiciones bajo las cuales se va a prestar el servicio, para el caso que nos ocupa “agua potable, alcantarillado y saneamiento”, por lo tanto, es importante el cómo se hizo y cuál es el contenido del título, dado que la empresa a la que se concesiona debe cumplir con lo que ahí se estipula, no está obligada a más; sin embargo, ¿la contraparte municipal ha sido apta para interpretar, exigir, supervisar el cumplimiento cabal del título? Incuso las condiciones en que se presta. Otro punto sobre la prestación del servicio es que debe contar con una calidad y tender a que el usuario no deba tener ni siquiera una bomba, aljibe o tinaco en su casa, porque la presión debe ser regular y continua; con ello el usuario pudiera beber con confianza el agua del grifo o llave, sin embargo, no todo es miel sobre hojuelas, e invocaré a la memoria porque en la historia de Aguascalientes el servicio de agua potable ha tenido tensiones, tandeos, deficiencias, antes de que llegara la empresa, incluso crisis financiera, sí amable lector, antes de que el servicio se concesionara, los tandeos eran parte de nuestra vida cotidiana y no lo afirmo porque me lo contaron mis abuelos, sino que lo viví. Más adelante profundizaré en todos los temas relacionados con el servicio de agua con las aristas municipales, de la historia de la concesión, las negligencias de actores públicos y las falacias electorales, más afanadas en desinformar que esmerarse en que se brinde un buen servicio, la mayor de las veces es porque simplemente no entienden o no han terminado de entender que el servicio de agua tiene facetas normativas, técnicas, económicas, financieras, sociales, sustentables y operativas, todas ellas complejas y los organismos que pudiéramos decir de éxito no sólo en el mundo sino en México, han hecho esfuerzos por comprenderlos. La próxima semana continuaremos con este apartado. Al cual le falta mucho o todo por aclarar a la autoridad municipal.
En cuanto al tema de la iniciativa de reforma presentada el jueves 06 de septiembre –vaya semana-, esta iniciativa preocupa por llegar al extremo de “prohibir” la inversión privada y social de todo tipo en todos y cada uno de los procesos que comprenden la gestión del agua para uso público urbano, en aras del “derecho humano al agua”. Sería muy interesante que sin tintes ideológicos explicaran qué es eso de derecho humano al agua, desde el 2012 pasó un sexenio sin claridad. En este espacio desde hace ocho años he insistido en una nueva ley nacional y estatal acorde a las realidades, retos y problemática futura; la sensatez nos demuestra que la prohibición de inversión privada implicaría un sesgo y aumento en la brecha hídrica que existe, no hay ninguna salida, contaminar con ideologías un problema es deshonesto, la corrupción persistirá o incrementará porque no se va al fondo, el agua no puede someterse a ideologías porque predominan un sexenio o mientras duran en el poder; el agua debe abordarse como un bien que requiere respeto, que va más allá de partidos, por el simple hecho de que el agua ha estado presente antes de que el humano apareciera en el planeta. La semana próxima abordaré ambos temas con evidencias, de que no se puede optar por un modelo así, se debe matizar por una gestión con participación responsable de todos los actores. Estimados lectores, falta espacio, la próxima semana, continuaré con estos temas cuyo fin es que en México y Aguascalientes el agua nos alcance.

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