sapiensDavid Reynoso Rivera Río
Jamás existirá recurso alguno que sea suficiente, ni incentivo que recupere de la pena a las miles de familias afectadas que han sufrido daños a sus propiedades derivado de desastres naturales. En nuestro país, afortunadamente la participación de la población ante este tipo de contingencias ha sido intensa y demuestra ampliamente el sentido de solidaridad que sabemos y debemos tener día con día los mexicanos.
Históricamente hemos demostrado desde los sismos de 1985 en el Distrito Federal, hasta con los anteriores huracanes “Ingrid” y “Manuel”, que la ayuda puede ser un valor sumamente útil. Tal y como se observó, miles de personas de todos los rincones del país salieron con toneladas de víveres hacia las comunidades afectadas ya que se acudió como sociedad a los diversos centros de acopio que existieron para realizar todo tipo de donaciones, dando así muestra de que trabajadores de todo tipo, amas de casa, estudiantes, empresarios, deportistas, políticos y artistas entre otros, sabemos ser un verdadero país.
Hoy, un nuevo fenómeno meteorológico ha generado grandes daños a nuestros compatriotas de Baja California, el huracán “Odile” impidió disfrutar el “puente” vacacional para miles de turistas y definitivamente logró que los habitantes de todas las zonas afectadas tuvieran malos días. Odile nos plantea un panorama aterrador, ya que los principales aeropuertos tuvieron que verse forzados a cerrar operaciones, 30 mil turistas pasaron la noche resguardados en los pocos hoteles de la zona que cuentan con refugios contra huracanes. Algunos de los caminos presentaron aberturas por las cuales escurría el agua, prácticamente todas las casas de madera quedaron destrozadas, ciertos arroyos se desbordaron y en las calles se observaba un sinfín de objetos, por lo que las autoridades tuvieron que cortar en ciertos puntos el suministro de luz para evitar accidentes, lo cual viene a agravar aún más la situación.
El motivo de estas líneas es tratar de generar un poco más de conciencia e invitar a todos los lectores a participar con las diversas campañas de auxilio que se estarán implementado en los próximos días por parte de asociaciones y diversas entidades gubernamentales. De igual manera, me gustaría lograr transmitir un mensaje de unidad, ya que si nos podemos unir en las tragedias, ¿por qué no en el día a día?, es momento de ayudarnos a crecer como mexicanos, tal y como lo he venido reiterando en varias ocasiones a través de mis escritos.
Ayudar a México es convertirnos en verdaderos ciudadanos y ser solidarios, pero no únicamente en la tragedia sino en la alegría también. En ocasiones existe una gran brecha que demuestra una desigualdad económica en la sociedad; sin embargo, todos nacemos y crecemos con esa particularidad que nos hace ser orgullosamente mexicanos y que nos impulsa a ver más allá, a ser más creativos, a ser más ingeniosos y ayudarnos, dado que México ES, PUEDE Y DEBE SER, SIEMPRE, SOLIDARIO.

Correo: davidreynoso40@hotmail.com
Twitter: @davidrrr

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