Por Josemaría León Lara Díaz Torre

Todo parece indicar que el pueblo mexicano sufre de falta de memoria tanto a corto, mediano y largo plazo. Suele suceder que los escándalos de carácter nacional o local sean sobre todo de índole política y son tema de conversación en todos los ámbitos sociales mientras el reflector de los medios de comunicación esté sobre ellos.

No es de extrañar que en el momento donde se le deja de dar importancia a un tema y se pasa a otro, los mexicanos sin darnos cuenta dejamos de darle relevancia a los temas de interés político para el país, ya que todo depende de cómo y hacia dónde necesita el gobierno la atención de la población.

Somos altamente manipulados por el sistema y la televisión, y no les podría haber caído en mejor momento la muerte de Roberto Gómez Bolaños para dar un respiro a las condiciones que vive nuestro país. Y aunque para muchos la muerte de un comediante tan reconocido particularmente en el mundo de habla hispana como Chespirito, fue algo muy trascendente, no podemos dejar de buscar respuestas y formas de solucionar los problemas actuales.

A dos años de haber iniciado la administración del presidente Enrique Peña Nieto y haciendo memoria, me gustaría mencionar algunos escándalos que han quedado sin responder. Por ejemplo, el escándalo electoral del partido gobernante y el Grupo Financiero Monex por los famosos monederos electrónicos; la corrupción evidenciada a manos de la Secretaría de Desarrollo Social por el desvío de recursos con motivos electorales en el año 2013 en el estado de Veracruz; la oscura cancelación de la licitación del tren de pasajeros México-Querétaro; y la famosa “casa blanca” de Bosques de las Lomas, por mencionar algunos.

Parece que la tensión respecto a la “casa blanca” de la señora esposa del presidente Angélica Rivera se ha ido evaporando poco a poco, pero quedan muchas preguntas sin resolver. La Ley Orgánica de la Administración Pública Federal no establece el puesto de Primera Dama, por lo tanto concuerdo en que la señora no es una servidora pública; pero que pretenda decir que es una ciudadana común es una verdadera grosería (¡por Dios, es la esposa del presidente!). Además, hizo uso de tiempo oficial para justificar la compra de una casa que adquirió con su trabajo de una larga trayectoria artística, y lo que queda por preguntar, si la compra fue realizada legalmente y con recursos de procedencia legítima ¿por qué ponerla a la venta? La respuesta es simple, la pone a la venta porque al igual que todos los casos sin respuesta del presente sexenio, sea uno más sin resolver.

Pero eso no es todo, no es necesario ir hasta la Ciudad de México y mucho menos buscarle un escándalo a la primera familia, cuando en Aguascalientes también tenemos “cola que nos pisen”. ¿Acaso estimado lector, ya se olvido del desfalco millonario ocurrido en el Instituto de Educación de Aguascalientes previo a las elecciones municipales del año dos mil trece? Y aunque no quisiera adentrarme en el tema, le invito a que por su cuenta revise la información pública emitida por la Auditoría Superior de la Federación de la Cámara de Diputados, misma que puede encontrar en cualquier buscador de Internet, buscando: las auditorías financieras y de cumplimiento con números de control 11-A-01000-02-0610 y 11-0-11100-02-0391.

Aunque pareciera repetitivo el discurso, es necesario que como ciudadanos mexicanos demos seguimiento a las acciones de nuestros gobernantes y exigir de manera civilizada respuestas; puesto que en una democracia en vías de desarrollo como la nuestra, debemos tener en cuenta que no basta con elegir libremente a nuestros gobernantes, también es necesaria la transparencia y la rendición de cuentas.

Del año dos mil a la fecha, se han abierto las puertas para que los ciudadanos tengamos acceso a información que años atrás nunca se hubiera soñado que el mexicano de a pie pudiera conseguir. Lo que es una lástima es el desconocimiento de estas plataformas públicas a donde podemos acudir a solicitar la información que nuestros gobernantes están obligados por ley a proporcionar. Tal es el caso de Instituto Federal de Acceso a la Información y Protección de Datos (IFAI), o el Sistema de Información Legislativa (SIL) y la Auditoría Superior de la Federación (ASF) por mencionar algunos.

Espero que ahora que la transparencia se está volviendo una realidad, no se nos olviden las cosas, que hagamos conciencia y demos seguimiento a tantos y tantos escándalos que han quedado olvidados por los mexicanos.

jleonlaradiaztorre@gmail.com

Twitter: @ChemaLeonLara

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