David Reynoso Rivera Río

Quisiera poder abordar muchos temas fascinantes de la vida política nacional que acompañaron estos últimos días; sin embargo, dada la trascendencia del tema me veo obligado a utilizar este espacio para realizar un atento llamado de auxilio. El pasado jueves 7 de septiembre del 2017 sacudió a nuestro país el mayor sismo que se tenga registrado en los últimos años, su magnitud fue de 8.2 grados en la escala de Richter y el epicentro se registró a 133 kilómetros del suroeste de Chiapas. Los resultados al momento arrojan que lamentablemente dicho sismo causó serios daños en los estados de Tabasco, Chiapas y Oaxaca y al momento se arrojan cifras de más de 90 muertos; de los cuales en Oaxaca han fallecido cerca de 76 personas, en Chiapas 15 personas y en Tabasco 4 personas.

De igual manera existen cerca de 800 mil damnificados en 41 municipios del Estado de Oaxaca, siendo los de mayor afectación los municipios de Juchitán, Unión Hidalgo, Ixaltepec y Astata.  Aunado a ello, se han contabilizado más de 40 mil casas dañadas en el Estado de Chiapas, siendo los municipios más afectados: Tonalá, Cintalapa, Parral, Venustiano Carranza, Acapetahua, Emiliano Zapata, Tuxtla Gutiérrez, San Lucas, Tapachula, Suchiate, Villa Mazatán, Pijijiapan, Comitán, Acala, Villa Corzo, Totolapa y Chiapilla.

Resulta importante destacar que los grandes efectos del temblor se deben a que el país se localizaen una de las zonas sísmicas más activas del mundo, el Cinturón de Fuego del Pacífico, cuyo nombre se debe al alto grado de sismicidad que resulta de la movilidad de cuatro placas tectónicas: Norteamericana, Cocos, Rivera y del Pacífico. De igual manera, la generación de los temblores más fuertes en México se debe básicamente a movimientos entre placas: el movimiento de subducción y el desplazamiento lateral. El primero y más importante se da a lo largo de la porción costera entre Jalisco y Chiapas donde las placas de Rivera y Cocos penetran por debajo de la norteamericana

Me permito reconocer en primera instancia todas aquellas intensas labores que han venido desarrollando diversas instancias gubernamentales y el propio gobierno federal que ha decidido enviar grandes cantidades de auxiliares y miembros de las áreas de protección civil para la restauración de viviendas, el levantamiento de escombros, el abastecimiento de alimentos y bebidas, entre muchas otras tareas.

Tras los lamentables acontecimientos y la numeralia analizada con anterioridad, me permito exhortarlos a colaborar con nuestros compatriotas afectados. Existen en la Entidad un sinfín de establecimientos que han decidido poner su granito de arena e instalaron centros de acopio y recolección de viveres para los damnificados.

Cruz Roja Mexicana ha iniciado una intensa campaña de recolección solicitando artículos de primera necesidad (agua embotellada, atún, arroz, azúcar, frijoles, aceite, leche en polvo, alimento para bebes, etc) artículos de higiene personal o efectivo a través de algunas cuentas destinadas específicamente para ello.

Correo: davidreynoso@sapiensiuventus.com

Twitter: @davidrrr

 

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