Isabella González
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- La austeridad va ahora por los ahorros que los consulados de México en el exterior utilizan para dar mantenimiento, hacer la limpieza, pagar la renta y dar seguridad a las sedes.

En una comunicación interna, la Cancillería solicitó a los consulados en el mundo una estimación de los recursos mínimos que necesitan para concluir el ejercicio fiscal 2019 en cuanto a bienes inmuebles y recursos materiales, porque el resto de su presupuesto será retenido por la dependencia.

Lo anterior luego de que la Dirección General de Programación, Organización y Presupuesto (DGPOP) de la Secretaría de Relaciones Exteriores hiciera un análisis del presupuesto asignado y ejercido al mes de junio de 2019 por los 67 consulados, las 2 secciones consulares e institutos culturales de México y detectara subejercicios.

Según el correo enviado por el director general adjunto de Bienes Inmuebles y Administración en el Exterior, Guillermo Vergara, el pasado 19 de julio, la DGPOP estima que se están radicando más recursos de los que las representaciones están pagando, por lo que el monto a enviárseles disminuirá en los próximos meses.

«Al respecto, tomando en consideración las estrategias en materia de austeridad de la presente Administración, solicito de su apoyo para que, a la mayor brevedad posible, confirmen los montos mínimos requeridos en los conceptos específicos de gasto de la DGBIRM, los cuales les permitan concluir correctamente el ejercicio fiscal vigente», señaló el funcionario.

Asimismo, advirtió que de no recibir los estimados a más tardar el 26 de julio, disminuirá el monto que se les enviará en los próximos cinco meses.

Fuentes consulares advirtieron que el retiro de los ahorros afectará a las representaciones porque los utilizan para pagar gastos que son imprevistos.

Explicaron que, por ejemplo, para arreglar deterioros o daños emergentes en los edificios que albergan los consulados, necesitan dinero que no tienen presupuestado y que deben pedir a la Cancillería en un proceso que frecuentemente es lento, por lo que utilizan los ahorros para atender el problema que puede ser, por ejemplo, una tubería rota.

Asimismo señalaron que el mobiliario en muchos de los consulados ya es viejo y que por ello algunos empleados en el exterior han tenido que comprar, por ejemplo, la silla en la que trabajan.