Al revelar que la producción de leche en los establos ha caído hasta un veinte por ciento en Aguascalientes por la presencia de la lluvia, el presidente de la UGRA, Juan Pablo Franco Díaz aseveró que el consumo de este alimento va a la baja, ahora acumula un diez por ciento, a causa de la mala fama que se le hace y por la promoción de otras bebidas a base de soya u otras, como el refresco.
En el 2012 hubo una baja de producción, pero de esa fecha hasta ahora ha ido creciendo un promedio de cinco por ciento anual en Aguascalientes, no obstante los nutriólogos han comenzado a difundir que el consumo de leche es malo, pero si quieren que se beba productos de soya u otros elaborados con grasas no digeribles.
La competencia generada por las empresas productoras de otras bebidas que se difunden como aptas en lugar de leche, eso ha propiciado que la ciudadanía opte por probarlas y consumirlas, dejando a un lado la verdadera leche que es aportada por el ganado bovino.
Comentó que lo ideal sería que al bajar la producción de leche, las empresas industrializadoras la compraran a mejor precio, como sucedía antes con GILSA. Sin embargo, el panorama ha cambiado y están a expensas de lo que se les ocurra a los industriales.
Las empresas no se ponen de acuerdo para otras cosas, pero sí para bajarla, motivo por el que ahora deberían aumentar el precio en tiempo en que disminuye la producción del lácteo y de esta manera compensar este déficit hacia el ganadero, indicó.
El presidente de la Unión Ganadera Regional de Aguascalientes mencionó que en este momento el precio promedio es de 6.50 pesos por litro, cuando la petición es de 8 pesos.
Anteriormente la leche subía igual que la gasolina, empero ahora eso ya no es así, en el lácteo apenas se paga 7 pesos contra los 20 pesos del combustible, lo que se traduce en una disparidad absoluta, apuntó finalmente.

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