La insistencia del sector obrero al Infonavit para que reduzca los intereses y del organismo que responde socarronamente, se parece al juego del gato y el ratón, al perseguir un objetivo sin llegar a concretarlo.

Aunque parezca increíble pero desde la última década del siglo pasado la Federación de Trabajadores de Aguascalientes (FTA) ha planteado aquí y en foros nacionales la reclamación al Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores, para que deje de ser una inmobiliaria más y actúe como una institución de apoyo social, sin que exista una respuesta.

Cada uno de los funcionarios que han estado al frente de la dirección general han expresado su intención de atender esa demanda, pero pasan los años y nada cambia, por lo que hay créditos que tardan en pagarse hasta 30 años, cuando en sus orígenes se hizo en un plazo de 10 años, que podría alargarse con dos años de gracia cuando el deudor demostraba que por causas ajenas había caído en retraso.

El máximo dirigente obrero en la entidad, José Alfredo González González, no quita el dedo del renglón, con la esperanza que la obstinación dé resultados y llegue el momento en que sus representados puedan liquidar en menor tiempo el crédito de su casa.

Reconoció que hay avances en los servicios que ofrece el Infonavit, con una mayor variedad de productos y posibilidades, pero al mismo tiempo debe encaminar sus labores a que el pago sea más barato, porque en las actuales condiciones los trabajadores aceptan el apoyo porque no tienen otra opción.

Si tantas veces se ha dicho que el Infonavit opera con una gran solvencia económica, es justo que ésta se refleje en la reducción de las tasas de interés en los créditos que ofrece, no como actualmente ocurre, que aplica una tasa única por cada producto.

El líder de la FTA sostiene que es indispensable devolverle el espíritu subsidiario al Instituto, por lo que se requieren tasas preferenciales para quienes tienen bajos ingresos, al mismo tiempo crear un esquema de recompensas para aquellos que teniendo mayores ingresos pagan puntualmente, y que inclusive pueden adelantar las mensualidades.

Tener una casa propia es el anhelo de todo asalariado y esta oportunidad se la puede brindar el Infonavit, sin mayores requisitos que asumir el compromiso de hacer los pagos correspondientes, apuntó José Alfredo González, sólo que los intereses alargan el período de la liquidación, por lo que debe porfiarse hasta lograr ese propósito, que de emplearlo no descapitalizaría al Instituto, por el contrario, recuperaría más rápido la inversión y al mismo tiempo liberaría al asegurado de la deuda.

El dirigente recordó que el Infonavit nació en 1972, para dar cumplimiento al derecho a la vivienda de los trabajadores previsto en la Constitución General de la República y con ello darles oportunidad de obtener un crédito de vivienda o el derecho de que sus ahorros les sean devueltos.

Asimismo, el Artículo 123 de la Carta Magna dispone que sean consideradas de utilidad social, las sociedades cooperativas para la construcción de “casas baratas e higiénicas”, destinadas a ser adquiridas en propiedad por los trabajadores en plazos determinados, precepto que debe ser extensivo al Instituto y que haga realidad el acuerdo de 1975, que modificó el sistema de los pagos de los créditos para que los trabajadores de bajos ingresos puedan adquirir una vivienda digna.

Aunque sea repetitivo aludir a esa demanda, el secretario general de la FTA sostiene que no hay otra forma de hacerse escuchar, por lo que tanto a nivel local como en las reuniones en la CTM mantendrá la exigencia de que el Infonavit modifique su programa de créditos, que sea accesible y pagable en un lapso breve.

REVERTIR TENDENCIAS

Trabajar de manera ilimitada a favor de la vida, con programas que atiendan puntual y diligentemente a las personas que pasan por una crisis emocional, tiene que ser uno de los principales objetivos de la sociedad en general para reducir el número de suicidios.

La única vía para lograrlo es unir esfuerzos y voluntades, en donde las autoridades y los medios de comunicación jueguen un papel muy importante. Es necesario acelerar el paso para evitar que se cumpla la proyección de 160 casos al cierre de 2018; cuando el año pasado fueron 151; actualmente llegan a 70, lo que convierte a Aguascalientes en la segunda entidad con mayor número de auto-inmolaciones, sólo atrás de Campeche.

Cada vida que se pierde por decisión propia pudo haberse evitado, pero ante lo inevitable sólo queda trabajar para que ya no ocurran más y la única forma es que la familia, los amigos y los compañeros de trabajo o de estudio, detecten en sus actitudes o pláticas algún síntoma que pudiera llevarlo a tomar esa determinación, principalmente de depresión, que actúen con desánimo, pesimistas, que permanecen callados o están irritables.

Escucharlos y sugerirles que traten de encontrar una salida a los problemas es uno de los caminos, o pedirles que acudan ante un especialista en comportamiento humano, o con un psicólogo, un sacerdote, un médico o alguien de su entera confianza, y en lo posible acompañarlos a sus citas, es otra de las formas de brindar apoyo.

A principios de este mes Juan Antonio Hernández ofreció un taller sobre conducta suicida y comunicación, en el que pidió a los representantes de los medios informativos que al dar la noticia sean cautos, evitando ante todo magnificar el hecho ya que esto puede provocar que otras personas repitan el acto, como efecto de la imitación.

De los datos que aportó hay varios que motivan a acrecentar la lucha por la existencia. Dijo que en Aguascalientes el grupo que más atenta contra su vida es de 15 a 19 años y le siguen de 20 a 25 y de los que optan por hacerlo el 80% son hombres y 20% mujeres.

El conferenciante subrayó que la depresión se relaciona con la ansiedad y el insomnio, a lo que se agrega muchas veces la inapetencia, el cansancio y estreñimiento, “síntomas que deben alertar para solicitar ayuda profesional”.

Aunque no existe una fórmula exacta para evitar el suicidio, Juan Antonio Hernández consideró que los medios de comunicación son de gran ayuda, al proporcionar información sobre ayuda y cuáles son los factores de riesgo y señales de alarma, por lo que deben ocupar un rol directo en esta cruzada.

También pidió que ante un suicidio debe procurarse reducir la reseña, presentándola en páginas interiores y evitar que los datos dejen una secuela a la familia y sus conocidos y a la misma comunidad, lo que será de gran contribución para que sea menor el número de personas que crean que con el sacrificio se liberan de los problemas, o que por un sentimiento de culpa supongan que todo termina ahí.

Es un asunto difícil de resolver, pero si cada quien pone su granito de arena se podrá construir un apartadero en el que, con la ayuda de todos, quien se halle abatido tenga una motivación para vivir y de reencuentro con los suyos.

YA VEREMOS

Desde que los españoles se repartieron las tierras que pertenecían a los nativos, crearon leyes que castigaban la invasión de propiedades, sanciones que después de que fueron expulsados de  México pasaron a ser parte de la reglamentación nacional, que se incluyó en las constituciones de 1814, 1821, 1836, 1857 y 1917 y que hoy  “redescubren” los diputados de la LXIII Legislatura de Aguascalientes, al aprobar el pasado 31 de mayo reformas al Código Penal y a la Ley de Responsabilidades Administrativas, lo que permitirá aplicar castigos de 5 a 15 años de prisión y multa de 300 a 1,000 días salarios mínimos a los que dividan arbitrariamente la tierra, en aras de frenar el paracaidismo. Del dicho al hecho hay un margen enorme, tanto que es por que han transitado “líderes sociales” que vendieron extensiones que eran suyas, con las que “crearon” varias colonias y que hoy están regularizadas, pese a que en todo momento el Código Penal lo tenía como delito, pero como siempre sucede, fueron premiados con diputaciones y regidurías.