A la hora de ponderar las virtudes de Aguascalientes se señala que es de los estados mejor comunicados por carretera y vía aérea, que forma parte del corredor industrial centro-bajío y con una amplia conexión hacia el norte, con un clima templado, un pueblo emprendedor y empresas en constante crecimiento, todo ello como parte de una estrategia para atraer la inversión y el empleo tanto nacional como extranjero.

Un propósito plausible, sin duda alguna, que en los últimos cuarenta años ha dado frutos con el asentamiento de firmas mundiales que hoy son soporte de la economía, lo cual en gran medida ha contribuido a la estabilidad social.

En donde se rompe esta ilación es en la excesiva concentración de la riqueza en la capital del estado, por lo que la mayoría de los otros municipios siguen en un atraso similar al siglo pasado, que únicamente se disfraza por las remesas que reciben las familias desde Estados Unidos y lo que ganan quienes logran colocarse en las fábricas que hay en la ciudad.

El desequilibrio se observa con mayor crudeza en las partidas extraordinarias que envía periódicamente la Secretaría de Hacienda a los municipios, en donde el de Aguascalientes obtiene una tajada que ni juntando las otras 10 se iguala, por lo que es natural que tenga mayor progreso, mientras que los demás apenas les alcanza para la reparación de calles, caminos y alguna obra deportiva o cultural.

Por razones lógicas la ciudad es un atractivo para vivir y esto ha generado un crecimiento de la mancha urbana que paulatinamente se “come” a parte de los territorios de Jesús María y San Francisco de los Romos, lo que se disimula con la metropolización, que no es otra cosa que la fusión de varios municipios en torno a la capital.

Lo anterior ha llevado a la desaparición de amplias extensiones de tierras agrícolas para convertirlas en fraccionamientos, con todo lo que esto significa, ya que los residentes exigen servicios básicos, principalmente de transporte colectivo, alumbrado, agua potable, vigilancia, construcción de escuelas, mercados, parques, jardines y templos.

Se podrá aducir que el avance urbano es indetenible, lo que en cierta medida es una gran verdad, pero es una acción que de manera ordenada es posible diseminarlo, principalmente con darle las máximas facilidades a las empresas para que se asienten en los otros municipios. Es cuestión de aplicar la misma política que con las grandes firmas, esto es, allanarles la adquisición de tierras, colaborar en la construcción de caminos que enlacen con la carretera principal, otorgarles un período de gracia en el pago de impuestos y otras acciones que les resulte atractivas.

Son medidas que permitirán que cada lugar tenga su propio desarrollo y destino, como ocurre con otros estados, en donde varios de sus municipios son totalmente independientes entre sí en materia económica, empresarial y laboral.

Hay avances con la creación de instituciones educativas a nivel profesional y técnico, pero los egresados necesitan que en su mismo lugar de residencia existan opciones de trabajo y no tener que emigrar a Aguascalientes o a otra parte del país.

Si tantas veces se habla de la justa distribución de la riqueza, pues hay que llevarlo a la práctica, que los habitantes de cada lugar reciban todo el apoyo que se menciona en el discurso, en lo que seguramente todos estarían dispuestos a emprender cualquier tarea que se les solicite.

PLAGA DE DIVORCIOS

El viejo refrán recuerda que “mal de muchos, consuelo de tontos”, lo sería un atenuante para Aguascalientes, cuando se conoce que al igual que aquí también en Jalisco hay un incremento de divorcios, sin embargo aceptar esta situación sería una frivolidad, al constituir un problema grave que afecta a miles de personas y deja una estela de dolor en los hijos.

En mayo pasado el magistrado del Supremo Tribunal de Justicia del Estado, Juan Manuel Ponce Sánchez, calificó de “alarmantes” las cifras del rompimiento de la sociedad conyugal, al registrarse un promedio de 14 solicitudes diarias, lo que se convierte en el asunto más delicado en materia de derecho familiar.

Es un problema que desde el año pasado y en lo que va de 2018 existe, por lo que exhortó a quienes tienen el propósito de unir sus vidas a reflexionar detenidamente sobre el paso que van a dar, al mismo tiempo que el Estado haga obligatorio el curso de orientación para los futuros contrayentes y así tengan más elementos antes de proceder.

De manera paralela consideró que debe reforzarse las tareas de conciliación y mediación entre parejas, a fin de que valoren ampliamente las consecuencias de la disociación y traten de encontrar elementos que les permita darse una nueva oportunidad para vivir juntos.

Ponce Sánchez se manifestó en contra del acuerdo de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), al autorizar que ya no es necesario esperar un año para obtener el divorcio, sino que hoy, tácitamente, abre la puerta para que alguien se case, se vaya de luna de miel y a su regreso tramiten el divorcio y luego se dediquen a buscar otra pareja.

Sostuvo que en ocasiones son actos que no se reflexionan, al unirse sin compromiso y por lo mismo, al mínimo desacuerdo de inmediato optan por la separación, que en el caso de cuando hay hijos no reflexionan en el daño emocional que les causan y de manera colateral a sus familiares, que se ven imposibilitados de impedir que lleguen a ese extremo.

Llegar al matrimonio es una de las decisiones más importantes que tienen las personas, por lo que deben reflexionar que todos, sin excepción, tienen virtudes y defectos, por lo que mutuamente deben aceptarse tal como son, tratando desde el primer día de acoplar su vida a la del otro o la otra, para que así puedan caminar juntos y tener presente que ya no son dos sino uno, lo que contribuirá a que mantengan una relación duradera en bien de los dos y de su descendencia.

Es un conflicto que igualmente se registra en Jalisco, al informar la semana pasada el Consejo de la Judicatura del Estado, que en 2014 fueron 7,525 divorcios; en 2015, 7,916; en 2016, 8,500 y en 2017, 8,886, desuniones que han sido por tres vías:  mutuo acuerdo, por lo contencioso e incausado.

Este último, el incausado (o exprés), fueron 6 en 2016 y 110 en 2017, lo que significa que se incrementa en el número de personas que recurren a esa figura jurídica, que se define cuando la demanda de divorcio se presenta de manera unilateral, esto es, que uno de los cónyuges acude a solicitar el divorcio sin la necesidad de la aceptación del otro cónyuge, siendo suficiente que presente la solicitud ante la autoridad correspondiente, asimismo, se califica como incausado en función que no debe haber causas que motiven o justifique la ruptura.

YA NO CABEN

Con la exigüidad que caracteriza a algunos funcionarios públicos, el director de mercados, estacionamientos y áreas comerciales del municipio capitalino, Israel Díaz García, aseguró que dentro del Centro Histórico hay únicamente 85 comerciantes semifijos y ningún ambulante, declaración que provocó una muestra de compasión, porque basta con caminar por las tres primeras cuadras de la calle Juárez, la de Allende (entre 5 de Mayo y Juárez); en torno al Mercado Terán, las dos primeras cuadras de Valentín Gómez Farías y tres cuadras de Guadalupe Victoria, para cerciorarse el número de vendedores que en algunos tramos ocupan casi toda la banqueta. Aunque en descargo a su dicho, es factible que desde su perspectiva el Centro Histórico se circunscribe a la plaza de armas y ahí sí, son pocos los que hay.

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