Un comando fuertemente armado ejecutó a un empresario y a un estudiante de preparatoria, ambos originarios de Aguascalientes, a las afueras de una iglesia ubicada en Mazatlán, Sinaloa.
Se desconoce por el momento el móvil de la doble ejecución de los aguascalentenses.
Las víctimas fueron identificadas como Francisco Javier, de 38 años y un adolescente de nombre Alan, de 16 años, ambos originarios de Aguascalientes.
Se estableció que Francisco Javier tenía un tiempo radicando en Mazatlán, donde era propietario de un restaurante, además de que se dedicaba a la renta de maquinaria pesada para la construcción.
Por su parte, el adolescente vivía en la ciudad de Aguascalientes y actualmente se encontraba de visita en Mazatlán. Se desconoce el vínculo que tenían las dos víctimas.
Ambos fueron ejecutados con rifles de asalto, en la calle Felipe Rivera, esquina con la calle Gabriel Leyva, en la colonia López Mateos, a las afueras de una iglesia del puerto de Mazatlán, Sinaloa.
Ambos cadáveres quedaron tirados junto a un automóvil color blanco.
A la escena de la doble ejecución arribó personal de la Fiscalía General de Sinaloa, policías estatales y policías preventivos de Mazatlán, así como personal del Ejército Mexicano.
Aunque se implementó un fuerte operativo, no se logró dar con el paradero de los sicarios.
Mientras tanto, los dos cadáveres fueron trasladados al Servicio Médico Forense, agentes de la Unidad de Homicidios Dolosos de la Policía Ministerial iniciaron las investigaciones.