Está visto que los delincuentes de la alta escuela no sólo les han tomado la medida a las autoridades, sino que en un abierto desafío volvieron a cometer un asalto el domingo pasado, en el que, presuntamente, obtuvieron un botín millonario, por lo que hace falta eficientar el trabajo de inteligencia para ubicar y aprehender a esa banda.

Se podrá reorganizar la vigilancia y hacer más adaptable la coordinación entre las corporaciones policíacas, pero los malhechores van un paso adelante, como lo demuestra el hecho que en los últimos robos tienen fijo cada objetivo, saben qué hacer y cuándo, de ahí que a la hora en que los uniformados hacen acto de presencia es porque ya se encuentran fuera de su alcance.

La regla de los viejos policías, de que entre los trabajadores de las empresas agraviadas podría haber alguien que suministró información para llevar a cabo el robo, difícilmente es aplicable en esta ocasión, ya que los asaltos han sido de diferente índole y bajo un mismo molde: tienen bien ubicada la hora y el lugar en que habrán de actuar, por lo que no les fue difícil sorprender el domingo al único vigilante que había en el negocio de donde sustrajeron maquinaria, equipo y dinero.

Por lo anterior, se mantiene vigente el reclamo del presidente del Consejo Coordinador Empresarial de Aguascalientes (CCEA), Pedro Gutiérrez Romo, quien el pasado 25 de mayo señaló que “hay alarma y profunda preocupación en la iniciativa privada del estado por las cifras de los hechos delictivos”.

En los primeros cinco meses de 2018 la situación ha perjudicado a casi mil negocios de diversa actividad y tamaño, por lo que exigió mano dura contra la delincuencia y en su caso, “que las autoridades nos digan qué tenemos que hacer para ayudar”.

El máximo dirigente empresarial de la entidad estableció que ante el incremento de los delitos debe actuarse con inteligencia para dar con el paradero de quienes han venido atacando a los negocios, recordándole al gobierno que entre sus funciones básicas está “respetar el Estado de derecho, garantizar seguridad a la sociedad, hacer infraestructura y programas de beneficio social, no tiene más que hacer y debe cumplirlo”.

Agregó que por su parte, los habitantes en general tienen que asumir la parte de responsabilidad que les atañe y estar atentos de lo que sucede en su entorno para evitar ser una víctima más, organizándose en vigilancia entre vecinos y de observar algo anormal comunicarlo de inmediato a las autoridades.

Es indispensable que se sigan las reuniones del grupo estratégico de seguridad, en el que intervienen representantes oficiales, de los empresarios y del sector social, en que los hombres y mujeres de negocios hacen patente sus propuestas e inquietudes y sobre todo de “exigencia, exigencia y exigencia” de que se reduzca el número de ilícitos, a la vez de ofrecer su colaboración en las tareas que tengan lugar.

Hay inquietud entre los aguascalentenses por los sucesos y será mayor mientras no se frenen las agresiones. Los datos que hay son alarmantes: al mes de abril el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública informó que había 792 averiguaciones por el delito de robo a negocios, por su parte la Secretaría de Seguridad Pública del Estado registró hasta la penúltima semana de mayo 984 reportes, que recibió en el 911 por el mismo delito.

La única manera de lograr resultados es con más trabajo de inteligencia y de prevención, porque la reacción -como ocurre actualmente- es un albur en el que casi siempre pierden las corporaciones, puesto que a su arribo sólo encuentran que los facinerosos ya se dieron a la fuga.

DAÑO AMBIENTAL

Es de sobra conocido que la ciudad de Aguascalientes tiene muy pocos espacios arbolados y los que hay no se cuidan o los destruyen para crear fraccionamientos, situación que indudablemente contribuye a que aumente la onda cálida y decrezca el ciclo pluvial.

Ante la falta de parques se han promovido acciones que en su momento encontraron el apoyo de la sociedad, entre ellos el que se encuentra en el Cerrito de la Cruz y más recientemente la Línea Verde, ambos con un descuido inexplicable de las autoridades.

La Línea Verde surgió durante la administración municipal de Lorena Martínez, como un lugar para la convivencia y en que se pudieran desarrollar diversas actividades recreativas y deportivas. Desde su concepción se mencionó que sería un proyecto ecológico, urbanístico y social, con una longitud de 15 kilómetros que cuenta con una ciclovía y una trotapista, programa que sería para beneficio de 400 mil habitantes de las colonias que se localizan al extremo oriente de la ciudad, lo que en su momento recibió el reconocimiento a nivel internacional del Centro Iberoamericano de Desarrollo Ecológico Urbano.

Desde el pasado Ayuntamiento se dejó de atender la Línea Verde y en el actual, del poco personal que quedaba fue reubicado a otras áreas, por lo que una obra que costó cerca de 300 millones de pesos aportados por los tres niveles de gobierno está en el abandono, aun cuando por las pocas lluvias que han tenido lugar el pasto reverdeció y los arbolitos mejoraron su aspecto, sin embargo se ha convertido en una guarida de drogadictos y maleantes, por lo que es una odisea para los vecinos pasar por ese lugar.

En peores condiciones se encuentra el parque del Cerrito de la Cruz, que surgió a instancias del fallecido gobernador Francisco Guel Jiménez, esfera que por varios años fue un lugar ideal para gozar de la naturaleza, ya que se encontraba fuera de la mancha urbana. Cuando quedó en medio de los fraccionamientos siguió prestando un servicio a los atletas, que incluso hasta la fecha organizan competencias a campo traviesa, pero siempre con el temor de encontrarse con algunos adictos y maleantes que han hecho de ese sitio el lugar preferido para drogarse o asaltar.

Los vecinos de las colonias Fovissste, Jesús Gómez Portugal, Las Torres y Bona Gens denunciaron que el parque se ha vuelto inseguro, ya que es frecuentado por personas que sólo acuden a vandalizar, robar o drogarse y cuando se pretende detenerlos se esconden entre la maleza o huyen hacia el bordo El Cedazo, situación que es más peligrosa durante las noches ya que se carece de alumbrado y las patrullas brillan por su ausencia.

Una de las vecinas del Fovissste, Leticia Esqueda García, recordó que durante el gobierno del ingeniero Luis Armando Reynoso Femat se le puso atención y había mayor seguridad, sin embargo al término de dicha administración ese trabajo se vino abajo. “Había plantitas y hasta un vivero, venían los presos a hacer labor social y tenían todo en orden aquí. Estaba bonito y arreglado, pero se acabó el sexenio y lo dejaron caer”.

La petición que hace María del Refugio Rodríguez, presidenta del Comité de Vecinos del Cerrito de la Cruz, es que “el gobierno del estado le ponga atención al parque y si no quieren rehabilitarlo como espacio público, por lo menos que atiendan la vigilancia, la seguridad y la iluminación, y que lo desmalecen y lo limpien”.

Si ambos espacios están ahí, la obligación de las actuales autoridades es protegerlos, teniendo en cuenta las palabras del papa Francisco: “Las consecuencias de los cambios ambientales, que ya se sienten de modo dramático en muchos estados, sobre todo los insulares del Pacífico, nos recuerdan la gravedad de la incuria y la inacción. El tiempo para encontrar soluciones globales se está agotando. Solamente podemos hallar soluciones adecuadas si actuamos juntos y concordes. Existe, por tanto, un claro, definitivo e impostergable imperativo ético de actuar”. (Extracto del mensaje que envió a la Conferencia Marco de las Naciones Unidas Sobre el Cambio Climático, que tuvo lugar en Lima, Perú, en diciembre de 2014).