Los viajeros visitan Mineral de Pozos por su rica historia minera, pero pocos saben que en los alrededores de este Pueblo Mágico hay parajes naturales que regalan aventuras inolvidables.
“El cambio en el pueblo es muy grande, es radical. Ha habido mucha inversión y han empezado a llegar más visitantes, pero lo más importante es que la comunidad ha empezado a trabajar en el turismo”, cuenta Isaías Álvarez, guía certificado y propietario de Misión Bike Tour, una empresa que ofrece paseos en bicicleta de montaña hacia las ex haciendas mineras y recorridos para practicar cañonismo.
A unos 40 minutos de Mineral de Pozos, pasando la cabecera municipal de San Luis de la Paz, se localiza la Presa Paso de Vaqueros, a la que llegamos a través de un escabroso camino de terracería y varios riachuelos.
Ataviados con traje de neopreno, chaleco salvavidas, casco, arnés y calzado antiderrapante, estamos listos para iniciar la ruta a través del cañón Paso de Vaqueros, justo detrás de la presa.
El sol cae a plomo en la entrada del desfiladero. El neopreno comienza a quemar la piel, mientras Isaías verifica que el equipamiento esté en perfectas condiciones y bien colocado.
Nos espera una caminata de 3 kilómetros, que haremos en cerca de 3 horas, pues hay que presumir la mejor condición física para sortear rocas y ramas, saltar y nadar en cerca de 10 fosas de hasta 10 metros de profundidad, deslizarse por toboganes de roca y hacer rapel con una cascada encima.
Por lo general, el trayecto arranca con un rapel de práctica en la cortina de la presa, en el que se desciende entre seis y ocho metros, aunque, esta vez, nos dirigimos directo hacia el sendero rocoso que adentra al cañón.
Apenas han pasado unos minutos, pero la sed ya es intensa. Pronto nos acercamos a lo que para nuestros ojos es un oasis.
“No lo pienses. ¡Entra!”, alienta Isaías. Y justo al sumergirnos en la primera fosa, el agua fría resulta mágica: hace que el bochorno desaparezca, la respiración vuelva a la normalidad y el cuerpo recupere la energía.
Conforme avanzamos, llegamos a un tobogán de roca natural, en el que hay que acostarse con los brazos cruzados a la altura del pecho para caer alrededor de 12 metros hasta otra fosa, de la que se debe salir nadando. De ahí, atravesamos un arroyo, subimos unas rocas que sirven de trampolín para caer tres metros y medio hacia otra fosa.
“Les vamos a ir dando recomendaciones a lo largo de la ruta. Empiecen a usar manos, piernas, todo el tronco, girar la cabeza y caminar de costado para aprender un poquito de nuestros cuerpos, conocer cómo respondemos y cómo reaccionar en situaciones complejas”, dice el guía.
Uno de los principales retos llega con uno de los riscos más elevados. Aquí hay tres opciones: deslizarse sobre un tobogán natural de piedra de cuatro metros y caer cuatro más hacia el agua; saltar desde una altura de ocho o 12 metros o hacer un rapel de 12 metros.
Paso de Vaqueros reserva lo mejor hacia el final: para alcanzar la última fosa hay que descender en rapel por una cascada de 25 metros. Todo un reto.
Luego de lograrlo, hacemos una pequeña pausa para juntar el equipo; sin embargo, aún no es momento de celebrar, ya que falta la escalada final para salir del cañón, en la que hay que ir sorteando la montaña, algo que requiere también mucha destreza, pero que, según el guía, niños desde 7 años lo hacen sin problema.
“Es una actividad totalmente familiar”, asegura.
Ya estando fuera del cañón, la emoción por haber superado este desafío inunda el cuerpo. No queda más que alzar las manos hacia el cielo y, ahora sí, cantar victoria.

GUÍA PRÁCTICA
CÓMO LLEGAR
Desde la Ciudad de México, tomar la autopista México-Querétaro, luego la desviación hacia San Miguel de Allende y después incorporarse a la Carretera Federal 57 hacia San Luis Potosí; en el kilómetro 67 tomar la desviación a Doctor Mora y luego otra desviación a la carretera San José Iturbide-San Luis de la Paz. El trayecto es de aproximadamente tres horas.

DÓNDE DORMIR
Hotel Boutique Casa Diamante cuenta con 13 habitaciones, alberca y jacuzzi. El restaurante Chilcague, al mando del chef William Can May, ofrece platillos de la cocina mexicana contemporánea. La especialidad son los camarones capeados con Vopper, la cerveza artesanal de la casa. Cuenta, además, con el único spa de cerveza en México. Desde 2 mil 299 pesos en habitación doble con desayuno tipo americano.

DÓNDE COMER
A unos pasos de la Parroquia de San Pedro, el restaurante Los Hornos de Mineral ofrece platillos típicos de la región, como las enchiladas mineras. Acompaña tu comida con una cerveza o un agua fresca de xoconostle y como postre, una nieve artesanal.
Los Escamoles, a un costado de la Escuela Modelo, sirve los tradicionales tacos o sopes de escamoles con tortillas recién hechas.

TOMA NOTA
Misión Bike Tour ofrece el tour al cañón Paso de Vaqueros desde 900 pesos por persona; incluye el traje de neopreno, arnés, casco, chaleco flotador, sistemas de descenso e hidratación, a excepción del calzado antiderrapante. Cuentan también con paseos en bicicleta de montaña para conocer al menos tres ex haciendas mineras, como Mina Alta, Angustias, El Fénix, Cinco Señores y El Triángulo. Desde 550 pesos por persona e incluye bicicleta, casco, guantes e hidratación.

MÁS INFORMACIÓN
hotelboutiquecasadiamante.com
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