Salvador Rodríguez López

Una de las actividades más limitadas y fatigosas de la economía informal es, sin duda, la que ejercen los pepenadores, que los siete días de la semana deben hurgar entre los contenedores de basura para buscar algo que pueda ser vendido en las plantas recicladoras.
Hombres y mujeres de todas las edades realizan esta labor como única forma de subsistir, y lo hacen porque no tienen otra opción para allegarse unos pesos, de ahí que deben dedicarse a una tarea que es sumamente peligrosa para su salud.
Como si no fuera suficiente estar en la pobreza, la Secretaría de Servicios Públicos del municipio capitalino tiene en marcha el empadronamiento de este segmento social, con el argumento de que es necesario para “ejercer un control y un orden en todas estas personas”, a los cuales responsabiliza que en torno a los contenedores “dejan desorden y suciedad”.
Además, Rodolfo Téllez Moreno, titular de esa dependencia, señaló que se busca “inhibir a los que se dedican a delinquir”, porque – según él – “se ha detectado que algunos no son pepenadores, pero desempeñan esta función para poder delinquir”, por lo que a todos los mete en el mismo saco y en coordinación con la Secretaría de Seguridad Pública vigilará de cerca lo que hacen.
Para lograr ese propósito, “se necesita tener claro quiénes son las personas que realizan esta actividad y segundo que ayuden a mantener limpio alrededor de los contenedores municipales y no generar una imagen que no es la más propicia de la ciudad de Aguascalientes”, sostuvo Téllez Moreno.
De manera inicial se tienen fichadas a 60 personas y cuyo trabajo lo hacen en colonias del oriente, a donde se ha desplegado personal de inspección de la Dirección de Limpia y Aseo Público para supervisar que realicen su labor “dentro de los estándares para salvaguardar un entorno limpio en la vía pública”.
Lo que no mencionó el titular de dicha dependencia es si se aplicará una multa a quienes dejen basura al retirarse del lugar y si llegado el caso serán detenidos por la policía preventiva. Tampoco dijo si les exigirá que porten un gafete y los obligará a que utilicen guantes y otros aditamentos para autorizarles que realicen su faena.
Para los aguascalentenses en general debe ser importante que la ciudad esté limpia y en lo cual, todos sin excepción están obligados a participar, pero achacar a un grupo que esté regada la basura junto a los recipientes públicos es un exceso de autoridad, en virtud que no tienen forma colectiva de defender sus derechos y si alguien reclama es a título personal, por lo que es factible que sea detenido por “disturbios en la vía pública” o “por resistencia a la autoridad”.
Ya en la pasada administración municipal se pretendió hacer algo similar, pero por las protestas que hubo –no de ellos sino de algunos dueños de las recicladoras- se dio marcha atrás, en cambio hoy se avanza de manera paulatina para no dar margen a las protestas.
La cuestión radica que con esa medida se etiqueta la pobreza, en lugar de apoyar para que tengan un nivel superior de vida, o tal vez se hace porque está en vías de concesionarse las calles para que alguna empresa – vía outsourcing – realice ese trabajo y aplican esta forma para sacarlos de circulación.
Por encima de todo está demostrar a propios y extraños que Aguascalientes es una ciudad limpia, olvidándose del derecho humano de vivir mejor. Esas personas, con lo que recolectan apenas les alcanza para mal comer y mal vestir y no tienen acceso a la salud ya que es materialmente imposible que puedan pagar el llamado “Seguro Popular”, por lo que si se enferman su única salida es recurrir a los remedios caseros y algunos analgésicos. Por la misma situación en que se encuentran es difícil conocer cifras sobre mortalidad y causas que la originan, pero la misma labor que realizan los hace propensos a las infecciones.

BIFURCACIÓN
Para estar a tono con lo que ocurre a nivel nacional, el Tribunal Electoral del Estado de Aguascalientes (TEEA) le enmendó la plana al Instituto Estatal Electoral (IEE), al determinar que se equivocó en el caso del candidato independiente a diputado local Jorge Ríos, por lo que debe valorarse su inclusión en los comicios que tendrán lugar el próximo uno de julio.
Cada institución tiene sus propias facultades y actúa con estricto apego a la ley que la rige, sin embargo el Tribunal puede corregir al IEE cuando un ciudadano u organismo recurre la resolución y exige la revisión por considerar que se lesionó sus derechos.
Hasta ahí no hay ningún problema, al ser una vía que permite alcanzar una justicia equitativa, lo que cambia es la imagen que deja el ente que es reprendido, ya que como ocurre con el Instituto Nacional Electoral (INE), que en varios asuntos ha sido obligado a dar marcha atrás por el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), aquí el TEEA hace lo mismo con el IEE.
Al divulgarse el fallo queda la idea que desde el punto de vista jurídico el IEE no es un organismo confiable, lo que anima a otros actores a que apelen las sentencias y aún cuando no tengan razón llevarán los casos hasta la última etapa, esto es, el TEPJF, en espera que encuentre algún resquicio y de no lograrlo les queda al menos la satisfacción de haber dejado en sospecha a quien dio el laudo primario.
En el caso de las elecciones lo que más se necesita es tener entidades confiables, que todos sus actuaciones respondan a lo que el pueblo exige y que es objetividad, serenidad, imparcialidad y ponderación, ante todo que los actos del IEE sean pulcros, a partir de la votación y desarrollo de la jornada hasta el conteo de votos y el resultado, con lo que se evitará que alguno de esos pasos sean refutados. Aunque los partidos y sus candidatos que presientan un desenlace negativo siempre tratarán de echarle la culpa al árbitro, pero si éste procede con adhesión a lo dispuesto en el marco legal no prosperarán los reclamos.
Cumplimiento de la ley y certeza en las instituciones es lo que más requiere la sociedad para transitar hacia nuevos derroteros y en ello debe haber un compromiso absoluto de quienes intervienen en cada una de las etapas, con lo que se estará construyendo el México y el Aguascalientes que todos anhelan.

FAMILIAS DE LUTO
Aunque todos los seres tienen como destino la muerte, es un paso que deja recuerdos imborrables. Las últimas semanas ha sido de duelo en varias familias de Aguascalientes, como el que vive el ingeniero Manuel Díaz Castorena, al fallecer su esposa, la señora Esther Lozano de la Torre, hermana del ex gobernador José Carlos Lozano. De igual manera tuvo lugar la defunción de la señora María del Consuelo Rodríguez de Medina, madre de Jorge, Jaime y Javier Medina Rodríguez, y el pasado 6 de mayo ocurrió el deceso del licenciado Miguel Ángel Romero Rosales, quien fuera integrante del Poder Judicial del Estado y hermano del ex presidente municipal Armando Romero, hoy delegado de la Secretaría de Gobernación en Guanajuato. Que en las remembranzas tengan como punto medular los momentos vividos a su lado, ya que es el mejor alivio espiritual que hay y al que deben acogerse para seguir adelante.

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