Por FRANCISCO VARGAS M.

El novillero aguascalentense Manuel Gutiérrez, fiel a su profesión y vocación, no descuida su preparación tanto física, mental o asistiendo al campo bravo, para siempre estar a punto y listo para cuando sea requerido en una plaza o actuación.
Recientemente Manuel Gutiérrez estuvo en la ganadería de Claudio Huerta, que se ubica en el rancho “San José de Chinampas”, enclavado en el municipio jalisciense de Ojuelos, donde el joven novillero con caballos aquicalidense, pasaportó a puerta cerrada dos astados; uno de la propia ganadería antes mencionada y otro, de la dehesa de Gustavo Granados.
Manuel Gutiérrez hizo saber que uno toro fue de pinta cárdeno oscuro y otro castaño, mismos que le permitieron hacer el toreo que le gusta, siendo éste el de profundidad y buen trazo, además de continuar afinando detalles como aspectos técnicos.