Una de las mayores canonjías que han tenido los dirigentes sindicales es recibir las cuotas de sus representados vía la empresa, que se encarga de descontarlas en la nómina, por lo que, estén o no de acuerdo, todos los trabajadores aportan lo correspondiente.

Del dinero que se obtiene poco se sabe de su destino, salvo que en el informe de los líderes aparece gastos de manera general pero sin que la base pueda comprobar en qué se utilizaron, en virtud que no hay una auditoría externa y cada vez que algún funcionario o legislador pretende que su manejo sea transparente, de inmediato se recurre a la independencia sindical, aduciendo que ningún ajeno a la organización puede exigir limpieza.

Esto los convierte en intocables, en condiciones más ventajosas que los partidos políticos, porque estos, aún cuándo también hacen uso de recursos que muchas veces tienen fines nebulosos, al menos incluyen la supervisión de organismos electorales ante quienes deben demostrar cuál fue su uso.

Por ello no extraña que centrales y grandes sindicatos pretendan que la reforma laboral no les aplique, recurriendo al amparo de la justicia federal al considerar que la ley no es retroactiva, por lo que  deben seguir rigiéndose con la anterior.

Al respecto, el secretario del Colegio de Abogados de Aguascalientes, Lorenzo Rodríguez Gallardo, mencionó que hay tres puntos que pretenden que siga imponiéndose, como es el descuento automático de la cuota sindical que hace el patrón y que luego entrega al líder, lo que de acuerdo a las modificaciones en la legislación ya no debe hacerse, lo que “representa un fuerte golpe a su estabilidad (económica)”, consideró. En algunos casos son millones de pesos anuales los que se recaban sin ningún esfuerzo, en cambio, ahora los trabajadores podrán pagar la cuota de manera directa pero con el derecho de exigir que les digan en qué se va a utilizar.

También están en contra que la autoridad esté presente en la elección de las nuevas mesas directivas, con la asistencia de observadores que darán fe que los nombramientos se hicieron de común acuerdo de la asamblea. Sostienen que su presencia es una violación a la autonomía sindical, sin embargo el temor es perder el control férreo que mantienen en este tipo de reuniones, a la que acuden sólo los representantes acreditados por los propios dirigentes, por lo que sólo ellos, a nombre de todos los asociados, eligen, que por lo común son designados los que de antemano se escogió, aunque la mayoría de las ocasiones los que están son reelectos en dos o más períodos.

Un tercer elemento se refiere a la revisión del Contrato Colectivo de Trabajo (CCT), que de siempre ha sido firmado por el patrón y el secretario general del sindicato, sin que los obreros tengan conocimiento previo de lo que se planteó y cuáles son los beneficios o perjuicios. El aumento salarial y las prestaciones se imponen a criterio de ambas partes, alejados por completo de la realidad económica, por lo que ahora tiene que haber una reunión a la que acudan todos los trabajadores, en que se les de a conocer el contenido del CCT y si están de acuerdo podrán avalarlo, de no ser así no podrá ser autorizado por la autoridad laboral y entra a revisión la totalidad el Contrato.

Hay rechazo porque al hacerlo se cierra la veta que hasta ahora ha sido inagotable y que ha servido para amasar fortunas, y con la ley laboral reformada se da un segundo paso para acabar con las muchas cadenas a las que ha estado atado el obrero, una de esas que se rompió fue cuando dejó de ser obligatorio que el aspirante a trabajar tenía que presentar ante el sindicato su afiliación al partido político gobernante, requisito sin el cual no era admitido. Hoy sólo falta quitar la condición que sólo con la recomendación o aprobación del sindicato puede ser aceptado por la empresa.

MAYOR CRECIMIENTO

Las nuevas inversiones y la ampliación de capital auguran un buen año para Aguascalientes, que podría alcanzar un crecimiento 3.5% durante 2019, un nivel superior al previsto a nivel nacional de 1%, lo que favorece el aumento del empleo formal y mejores condiciones económicas y sociales para el estado.

El señalamiento lo hizo el presidente del Colegio de Economistas de Aguascalientes, Jael Pérez Sánchez, al citar que las expectativas de desarrollo en el país siguen disminuyendo, por lo que el Producto Interno Bruto (PIB) podría ubicarse entre 1.2 y 1.5%, no obstante se considera que apenas llegará al 1%.

Consideró que las razones para que esta entidad crezca tres veces más que las perspectivas nacionales se deben, entre otras, a que en 2018 se aseguraron varias inversiones importantes y que ahora se concretan, por lo que es importante continuar por esta línea en el presente año y los siguientes.

En el ciclo pasado la entidad recibió poco más de 900 millones de dólares en inversión, entre empresas nacionales y extranjeras, lo que se refleja en una clara confianza en Aguascalientes, cuya administración garantiza un clima de solidez, además se tienen más de 3 mil empleos formales  de empresas como Cooper Standard, Donaldson, Bosch, Tech Mahindra, Calsonic y Continental En el curso de este año las inversiones seguirán fluyendo, por lo que se espera que lleguen a más de 500 millones de dólares y se produzcan alrededor de 5 mil empleos directos.

La dinámica que ha adoptado el gobierno del estado, de participar en la estrategia de crecimiento de la Región Centro Bajío, es un punto a favor de Aguascalientes ya que evitará que sea arrastrado por la tendencia nacional de mínimo crecimiento económico, que se augura para en el presente y próximo año, por lo que al trabajar de manera distinta al ambiente nacional permitirá consolidar lo que se tiene y seguir avanzando.

A lo anterior se debe agregar la importancia de seguir con las misiones comerciales a varios países, que es la mejor manera de “vender” lo que ofrece el estado y a su vez que de cada lugar se interesen en invertir aquí, independientemente de otras vías para atraer más capitales y empleos.

AGREGA MÁS ABUSOS

Está claro que la empresa francesa Veolia es el mejor ejemplo de cómo hacer la América, al acrecentar sus ganancias a costa de lo que sea, principalmente con el aumento en el cobro del servicio de agua potable, a lo que se suma el nulo interés por solucionar el faltante del líquido en varias colonias. En el primero de los casos, un usuario subrayó que los recibos de los últimos dos meses presentan una variación sin fundamento alguno, toda vez que mientras en abril pagó 185.00 pesos y en mayo 185.40, en junio fueron 247.74 y en julio 284.00 pesos, incremento que una empleada de dicha compañía, que laboran el módulo de palacio municipal, se concretó a responder que se debe a que “tuvo un gasto de más”, sin aceptar que pudiera haber alguna fuga en la tubería que conecta al domicilio, porque el problema también lo resintieron vecinos del quejoso. El ciudadano se encuentra inerme ante estas arbitrariedades, ya que en el Ayuntamiento no hay quien responda pese a que desde el año pasado las autoridades se comprometieron que se terminarían las iniquidades de Veolia, lo que seguramente volverá a ser tema para 2021 cuando se acerquen las elecciones. En lo que respecta a la falta de agua en varias colonias de la ciudad las protestas caen en el vacío, por lo que sólo les queda a los perjudicados seguir recurriendo a los medios informativos para que haga público su malestar y la poca palabra de los directivos de Veolia y de las autoridades municipales.