CDMX.- Los papeles se invirtieron y ahora es Pedro Fernández el que “obedece” a sus hijas.
Y es que Karina y Gema, dos de las tres que tiene, son las encargadas, junto con él, del manejo de su carrera porque no tiene ni compañía disquera ni manager.
“Ha sido maravilloso porque las tengo conmigo todo el tiempo, viajamos juntos y compartimos. Al mismo tiempo, ellas han ido creciendo, aprendiendo y cada vez están más sólidas y con mejores herramientas para saber cómo o qué hacer en determinadas ocasiones.
“Obviamente hoy estamos parados en un punto mucho más favorable, firme y sólido que hace tres años. Ellas también se sienten mucho más cómodas. Eso se ve en el día a día con la relación que llevan con él trabajo”, dijo el cantante en entrevista.
Con o sin el apoyo de su familia, el intérprete de “El Aventurero” reconoce que la libertad artística tiene sus pros y contras.
Sin embargo, ha sabido sortear las vicisitudes que implica el no contar con una empresa trasnacional que le ayude a la difusión y promoción de su música.
Precisamente, esa experiencia como artista independiente, parte de su historia musical y algunas otras anécdotas las compartió el tapatío con alumnos de la Universidad Anáhuac durante la Octava Semana de las Industrias del Entretenimiento.
“Tiene sus bemoles y tal vez un margen de error más pronunciado que cuando eres parte de una compañía donde tienes tanto que te puede cuidar la espalda, donde hay un escudo muy grande que te puede proteger. (Fidel Orantes/Agencia Reforma)