CDMX.- La historia de la música tropical difícilmente se entendería sin un nombre: Dámaso Pérez Prado, quien internacionalizó un ritmo que daría origen a otros emblemas de la música latina como el cha chá y la salsa.
El mundo del cine también sería otro sin el ritmo y las composiciones que Pérez Prado hizo para una decena de filmes nacionales entre las décadas de los años 40 y 50, entre ellas “Coqueta” o “México nunca duerme”.
Pocos artistas de su época pudieron tener en su currículum ser parte de películas en Estados Unidos y en Europa, donde musicalizó escenas de “La Dolce vita”, de Federico Fellini.
La música y el ritmo creado por el artista han hecho que a lo largo de casi ocho décadas haya hecho bailar a millones de personas en todo el mundo.
Este lunes que se celebran 100 años de su natalicio, se podría decir que la palabra mambo tiene como apellidos Pérez Prado, pues si bien el nombre del creador de este género no ha quedado muy claro, Dámaso lo potencializó a nivel mundial. (Ariel León Luna/EL UNIVERSAL)