La presa de Malpaso, en Calvillo, se ha convertido en un importante atractivo para los visitantes y turistas, sobre todo durante la época de lluvias, por el excelente paisaje que brinda el desbordamiento por la corona de su cortina.

Su construcción data de la Época de las Haciendas desde finales del siglo XVII, hasta principios del siglo XVIII en que entró en operación y ha sido varias veces sobre elevada, según lo comentó el director de la Conagua, Octavio Cárdenas Denham, quien detalló que la última elevación que se le hizo, fue en el año de 1936.

En entrevista con El Heraldo, el funcionario federal indicó que esta presa tiene una capacidad aproximada de 6.2 millones de metros cúbicos y el agua almacenada está destinada al riego agrícola de 750 hectáreas y da servicio a cerca de 600 usuarios de Calvillo.

Explicó que la cortina de la presa es de mampostería, tiene una longitud de 80 metros y una altura de 35.5 metros. Recalcó que la importancia de este embalse deviene de su localización, toda vez que está ubicada al suroeste de Calvillo y dado los afluentes que la nutren, es uno de los accesos de agua de mayor importancia para la comunidad de dicho municipio, junto con la presa de La Codorniz.

Cárdenas Denham destacó que estructuralmente la presa no presenta problema alguno y está en buenas condiciones, sin que ello represente algún riesgo, aún cuando el desbordamiento es por la corona de la cortina.

“La obra de toma está totalmente entubada, es decir, no hay una obra de toma libre, sino que está regulada y eso facilita el control. A lo largo de las últimas dos décadas, ha recibido varias veces mantenimiento, se ha modificado el uso de toma, ha recibido mantenimiento en la mampostería, cada 5 años recibe un mantenimiento preventivo”.

Puntualizó que la última vez que se le aplicó mantenimiento preventivo, fue hace cuatro años a la obra de toma y en que se le inyectó concreto a la base que estaba un poco excavada, por el propio desborde que tiene, lo que genera erosión.

Finalmente, llamó a los visitantes a dicha presa a tener la debida precaución, toda vez que no es una instalación que pueda recibir visitas directas a su cortina, sobre todo cuando está desbordando. “Tiene un porcentaje de peligro el hecho de caminar sobre la cortina cuando está el desbordamiento, entonces que tengan cuidado, el pasillo no está hecho para el tránsito mientras está el desborde”.