CDMX.- El Mago Frank y su inseparable Conejo Blas celebraron ayer 50 años de entretener a México con su irreverente mundo, lleno de trucos de magia, chistes y canciones.
La cita en el Teatro “Wilberto Cantón”, a la que asistieron 370 personas (cifras oficiales), comenzó con un pequeño recorrido por la trayectoria del mago, con una presentación de fotos en las que mostraba sus inicios.
El escenario permaneció casi vacío, a excepción de una cajita que resguardaba un títere de payaso y un pastel circular con el un enorme número 50.
El mago hizo trucos con plumones imaginarios y bolas de ping pong, con las que demostró a los pequeños que él siempre tenía la razón.
Para finalizar el primer acto, sacó a una marioneta de payaso y la puso a bailar al ritmo de «El Baile de los Muñecos», de Cri Cri.
Después de un intermedio de cinco minutos, Frank le dio la bienvenida a Blas, su cómplice desde hace cinco décadas y la verdadera estrella del show, como lo comprobaron los gritos de los niños.
Luego de realizar un par de trucos con los que hizo volar la casa del conejo, la traviesa marioneta dejó en claro su personalidad rebelde y pícara, mientras se enfrascaba en una dinámica rebelde con el mago. (Staff/Agencia Reforma)