El lupus, una enfermedad capaz de colapsar el funcionamiento de cada uno de los órganos del cuerpo y que no tiene cura, se ha convertido en el tercer padecimiento autoinmune más frecuente en México.
El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) informó que 1 de cada 100 mil habitantes es diagnosticado con lupus eritematoso sistémico en el País.
La causa, señala, es debido a que el grupo racial mestizo mexicano es más vulnerable a la prevalencia de ese padecimiento, afectando principalmente a mujeres en edad productiva.
Félix Ramón Cedillo Salazar, cardiólogo del Centro Médico San Francisco, explica que al ser autoinmune hace que el organismo produzca anticuerpos o glóbulos blancos que identifican como extrañas las células de diferentes órganos de nuestro propio cuerpo y comienzan a destruirlas.
El especialista señala que, por lo anterior, se genera un fenómeno de inflamación muy severo que favorece un mal funcionamiento en los diferentes órganos del cuerpo.
Identifica los síntomas
El rango de edad más frecuente en el que se manifiesta el lupus es entre los 15 y 40 años, aunque puede aparecer en cualquier época de la vida.
· Fatiga.
· Dolor de cabeza.
· Malestar o inflamación en las articulaciones.
· Fiebre.
· Anemia.
· Hinchazón de pies, piernas, manos y alrededor de los ojos.
· Dolor de pecho al respirar profundamente.
· Erupción cutánea en forma de alas de mariposa sobre las mejillas y nariz.
· Sensibilidad al sol o la luz.
· Pérdida de cabello.
· Problemas de coagulación.
· Cambio de color en los dedos de las manos; se vuelven blancos y/o morados con el frío.
· ÚÚlceras en la boca o la nariz.
Con información de Félix Ramón Cedillo Salazar, cardiólogo

VIVIENDO CON EL ENEMIGO
Desde que se levantan hasta que se acuestan, los pacientes que padecen lupus enfrentan una pelea constante contra el dolor.
Tal es el caso de Ana Martha Beatres Mayo y su hija Karen Nohemí Ramírez Beatres, ambas diagnosticadas con lupus eritematoso sistémico.
“Antes de ser diagnosticada mi vida era muy activa, tocaba la guitarra, manejaba, iba al súper y tenía los quehaceres del hogar. No tenía que depender de mi familia o de las personas para ayudarme, como ahora” dice Beatres Mayo, de 48 años.
Su hija Karen comenta que esta enfermedad autoinmune no sólo afecta a los pacientes físicamente, sino también la relación con la familia y los amigos.
“No sólo nos afecta a nosotras, afecta a las personas más cercanas y, a veces, no es como esperas que reaccionen. Esperas empatía y lo que recibimos son malas caras”, agrega la joven de 23 años.
“Ese tipo de cosas nos duelen más que la propia enfermedad. Como no lo entienden es mejor estar solo, pero estar solo te sumerge en un estado depresivo. Es como una cadenita: no me entienden, me quedo sola. Si estoy sola los extraño, y si estoy con ellos me hacen caras. Es un circuito de estrés y depresión”.
Beatres Mayo agrega cómo sus emociones son factores importantes en el dolor físico.
“Cada emoción que tenemos sea buena o mala, nos duele. Si me cuentas un chiste y me ataqué de risa, me va a doler, o una tristeza te contractura, las presiones económicas. Cualquier emoción te lastima”, añade.
“Es depresión por un desequilibrio químico a falta de creatina. Antes nunca pensé en acabar con mi vida. Me daban ganas de llorar de la nada, de repente querer acostarme; te aisla mucho de la gente”.
El reumatólogo Sergio Maldonado explica que el sistema inmunológico percibe el estado emocional de los pacientes por los neurotransmisores que envían señales al cuerpo.
“Es crucial que no se depriman”, dice.
“Una persona deprimida tiende más a tener una enfermedad más grave, más seria y menos receptiva al tratamiento”.
UNA ‘BOMBA DE TIEMPO’
Por ser una enfermedad crónica, el tiempo es un factor esencial en su desarrollo. Es crucial que el paciente sea diagnosticado ante la aparición de uno o más síntomas para comenzar un tratamiento y tratar a los órganos que ya han sido afectados o comienzan a ser atacados por el propio organismo.
“El lupus es como una bomba de tiempo que al explotar daña a todos los órganos”, menciona Cedillo Salazar. “Daña el funcionamiento del órgano que se encuentra más cercano, que será el que dé los primeros síntomas y después lo acompañarán los demás”.
Al lupus se le conoce como el “gran imitador” por el parecido a otras enfermedades como la artritis, diabetes y fibromialgia.
“Puede simular otro tipo de enfermedad aislada cuando en realidad es una enfermedad sistemática” agrega el experto.

TRATAMIENTOS BIOLÓGICOS
Hoy en día la opción más recomendada es el uso de tratamientos inmunológicos con anticuerpos intravenosos, los cuales van dirigidos contra las sustancias que crean el proceso inflamatorio en el lupus. Este procedimiento da una expectativa de vida de entre 20 a 25 años más.
“Son anticuerpos creados sintéticamente, son células de cultivo, células programadas para producir anticuerpos a ciertas moléculas”, menciona el reumatólogo Sergio Maldonado, del Centro de Especialidades Médicas.
“En una batalla no es lo mismo utilizar bombas a un francotirador que neutraliza específicamente las células dañinas”.
Sin embargo, debido a la manipulación del tratamiento sobre el sistema inmunológico puede producir efectos secundarios como infecciones e incluso cáncer.
Factores
La aparición del lupus está determinada por genética y factores hormonales y ambientales.
FACTOR HORMONAL: nueve de cada 10 casos de lupus ocurren en las mujeres, esto se debe a la relación entre los estrógenos y el lupus. Al ser las mujeres las que producen más estrógeno que los hombres se vuelven más vulnerables a esta enfermedad.
Muchas mujeres padecen síntomas de lupus antes de la menstruación y/o durante el embarazo cuando la producción de estrógeno es elevada.
FACTOR GENÉTICO: aunque no se ha probado que otro gen cause lupus, la enfermedad se presenta en ciertas familias, y se ha identificado que ciertos genes influyen en su aparición.
El lupus puede presentarse en personas que no tienen familiares que lo padezcan, pero es posible que algunos miembros de la familia tengan otras enfermedades autoinmunes.
FACTOR AMBIENTAL: en la actualidad, la mayoría de los científicos piensan que un factor externo, como un virus o posiblemente un químico, actúa para disparar la enfermedad.
“El más conocido es el tabaco, es el más estudiado, el que estadísticamente está mayor demostrado que en personas susceptibles desencadena un lupus o una enfermedad autoinmune”, afirma el reumatólogo Sergio Maldonado, del Centro de Especialidades Médicas.

¿Qué desencadena la enfermedad?
· El tabaco.
· Los rayos ultravioleta del sol o de las luces fluorescentes.
· La penicilina o algunos otros antibióticos.
· Las infecciones.
· El resfrío o una enfermedad viral.
· El estrés emocional.
Con información de Sergio Maldonado y del Centro Nacional de Recursos para el Lupus
Tipos de lupus
Es importante un diagnóstico temprano que ayude a identificar el tipo de lupus que padece el paciente.
ERITEMATOSO SISTÉMICO: el tipo más común que afecta a varios órganos del cuerpo.
ERITEMATOSO DISCOIDE/ CUTÁNEO: su manifestación es exclusiva de la piel, causa sarpullido.
SECUNDARIO: inducido por medicamento o productos biológicos.
NEONATAL: afecta a los bebés recién nacidos y es provocado por los anticuerpos de la mamá que pasan la barrera placentaria y van directo al feto.
Con información de Sergio Maldonado y del Centro Nacional de Recursos para el Lupus