Juan Carlos Molina
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-Quienes no conozcan a detalle este destino, ubicado en California, podrían pensar que es sólo para viajeros con alto poder adquisitivo que desean salir de compras por las exclusivas tiendas de Rodeo Drive y hospedarse en un opulento hotel. Sin embargo, Beverly Hills cuenta con una accesible oferta cultural y de entretenimiento.
«Sí contamos con hoteles de lujo como el Beverly Hills y el Waldorf Astoria, pero también con lugares más pequeños a precios mucho menores. Tenemos 17 hoteles en total y hay de estilos para todos», dice Robert Bibeault, director de marketing de la Oficina de Conferencias y Visitantes de Beverly Hills.
Además de las opciones de alojamiento, hay múltiples espacios gratuitos o de precio accesible para explorar. Por ejemplo, el Beverly Gardens Park, de aproximadamente 3 kilómetros, fue renovado en 2014 para honrar el centenario de la fundación de la ciudad. Tiene un sendero peatonal a lo largo de 11 cuadras y ofrece amplias oportunidades para tomarse fotos frente a los estanques de lirios o el letrero de Beverly Hills.
También es gratuito recorrer los jardines de Greystone Mansion, en Loma Vista Drive. Esta construcción de 1928 perteneció a Ned Doheny Jr, el hijo de un poderoso magnate petrolero, quien sólo vivió ahí por algunos meses antes de fallecer, se dice, bajo turbulentas circunstancias. Después de ello los alrededores de la mansión se hicieron de acceso público y, gracias a su belleza, este lugar ha fungido como set de filmación de películas como El Gran Truco, El Guardaespaldas y Los Muppets.
Y para los amantes del ciclismo, nada como rentar una bicicleta para dirigirse a Coldwater Canyon Park, ubicado a unos 2 kilómetros del centro de la ciudad. Una vez ahí, el ambiente es perfecto para descansar un poco o, por el contrario, continuar con la aventura y realizar senderismo en las montañas cercanas.

Plagado de cultura
Beverly Hills también cuenta con centros muy conocidos para disfrutar de un música o de otro evento cultural: por ejemplo, el Saban Theatre, un espacio Art Deco que aloja conciertos, premiers de películas y charlas moderadas. También está el Wallis Annenberg Center for the Performing Arts, que desde su apertura, en 2013, ha tenido en su escenario a artistas de la talla de Judy Collins, Jeremy Irons y Chita Rivera.