CDMX.- A los 19 años Luis Miguel era el artista más exitoso de México, con ventas millonarias y una fama en apogeo, pero también a esa edad el cantante pudo haber pisado la cárcel y todo por culpa de su padre Luis Rey.
En el reciente capítulo de “Luis Miguel: la serie” se muestra cómo desde que Luisito Rey se convierte en el administrador de la carrera de su hijo; los desfalcos llegan a un grado en el que “El Sol” es citado por Hacienda, pues en aquella época (finales de los años 80), el ídolo debía más de tres años de impuestos, lo que suma la cantidad de 20 millones de dólares.
Ante esta situación, “Luismi” pide dinero a su padre, pero éste dice que haría lo necesario para saldar la deuda con Hacienda; al final sólo le da la mitad (10 mdd), aun cuando el tío “Tito” dice a “Micky” que su padre tiene cuentas en Suiza y Las Bahamas y que al menos en una de las cuentas tenía 15 millones de dólares.
La tensión de este capítulo se centra en que sus problemas con Hacienda pueden hacer que Luis Miguel pise la cárcel, mientras su padre se sigue haciendo millonario.
El enojo del intérprete hacia su padre se incrementa también porque el cantante se entera que le mintió respecto al paradero de su madre. Tras hacer un viaje a Italia y España con su hermano Alex, el cantante descubre que Marcela no huyó con ningún amante.
Además, su abuela le confiesa que fue ella quien le escribió la postal de cumpleaños por orden de Rey.
Todo apunta a que la última persona que vio a Marcela es Luis Rey, en una reunión que se llevó a cabo en España; además, la madre nunca llegó a Chile, como le habían hecho creer a todos.
Paralelamente, al cantante se le ocurre lanzar un disco de éxitos pero como sus dos primeros discos los hizo con Emi y los siguientes con WEA, es complicado que las compañías se pongan de acuerdo.
Mientras tanto, en la época más joven de “Luismi”, se ve cómo el niño comienza exitosamente su carrera y con apenas 13 años ya ganaba discos de Platino, al mismo tiempo que tenía el suficiente dinero para comprarle una casa a su madre.
Es en esta misma etapa donde los problemas entre Marcela y Luisito se intensifican, donde ella se da cuenta de las infidelidades de su esposo y de todos sus excesos.
Ante esta mala relación, Marcela confiesa a su madre “Cata”, quien llega a México a visitarla, que las cosas con Rey van tan mal que está pensando en separarse de él.
Lo que Marcela no tenía contemplado es que tras un desmayo, el médico le confiesa que está embarazada; en capítulos posteriores se verá que es su tercer hijo de nombre Sergio. (Ariel León Luna/EL UNIVERSAL)

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