CDMX.- Tras la abrupta salida de Rebecca Jones de la comedia «Dios mío, hazme viuda, por favor», debido a que hace unos días le fue detectado un tumor en el ovario izquierdo, entró al quite María Sorté.
Con sentimientos encontrados porque, por un lado está contenta por sumarse al elenco de la producción de Rubén Lara, en la que también participan Helena Rojo, Ivonne Montero, Sherlyn y Paulina Goto, y por otro, está preocupada por la salud de su amiga y compañera.
En entrevista para promover la puesta en escena que se presentará en el Auditorio San Pedro el 22 y 23 de febrero con funciones a las 19:00 y 21:15 horas, María se mostró consternada.
“Como tú sabes en el elenco estaba Rebecca Jones, que es una amiga hermosa, preciosa, con la que acababa de trabajar no hace tanto tiempo, nosotros nos conocemos desde que hicimos «El Maleficio» (1983), ¡imagínate! y trabajamos en una que se llama «Que te perdone Dios, yo no».
“Tiene un tumor en un ovario, se lo acaban de diagnosticar, por eso tuvo que dejar la obra”, señaló Sorté.
Hace cuatro días el productor le llamó desesperado a Sorté para invitarla a quedarse con el papel de Lila, que hacía Rebecca.
Ante las circunstancias, la actriz aceptó inmediatamente la propuesta y en menos de una semana hará su debut.
Luego de enterarse por lo que atraviesa su compañera y amiga, se comunicó con ella vía WhatsApp.
“Está con un ánimo hasta arriba, además de que es una mujer muy positiva y en el nombre de Dios va a salir perfectamente bien”, comentó.
Se sabe que Rebecca se someterá a un tratamiento en Nueva York, le será extirpado el tumor y recibirá quimioterapias.
“Parece que es algo que le acaba de ser diagnosticado. Ella hizo ya cinco ciudades (con la obra), nosotros estaremos este martes ya en Veracruz, luego el miércoles en Córdova, el jueves en Xalapa, luego vamos a Laredo, Monclova, Saltillo, Torreón, Tehuacán, Ciudad Juárez, Cuahutémoc y luego ya con ustedes en Monterrey”.
Aunque tiene muy poco tiempo para ensayar la obra, Sorté aseguró que no se siente nerviosa porque afortunadamente es una obra en el que las actrices tienen el libreto en un atril.
Si requiere aprenderse los diálogos para saber la intención de cada palabra, contó la actriz, pero la presión es diferente.
“Aquí es donde uno tiene que sacar la garra y así como mi Rebe va a tener que sacar esa garra que ella tiene, así yo como actriz acá (en la obra)”. (Staff/Agencia Reforma)

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