DÉJEME DECIRLO: HUBO UNA CIERTA expectación a pesar de que todos los analistas pronosticaban el triunfo de Gustavo Madero. Pero la enjundia de Ernesto Cordero metió dudas en algún momento. Empero, la realidad se manifestó en la elección del domingo pasado: hasta las 5 de la tarde Madero aventajaba a Cordero con 12 puntos.

En Aguascalientes, la victoria de Cordero fue decorosa. Ganó con cerca de 500 votos de diferencia. Lo del domingo en el PAN, es un contundente reflejo de que Felipe Calderón le hizo un grave daño a su partido, al que dividió, golpeó y dejó casi en ruinas. Como Presidente el República, se le responsabilizaba de que el PAN haya quedado en tercer lugar en la elección presidencial de 2012.

También es un triunfo del Gobierno de Peña Nieto que ha tenido en Madero a su mejor aliado. Sin duda con el triunfo de Madero, también ganan quienes se la jugaron con él. Esto no tiene vuelta de hoja. Pero…¿quién gana con el triunfo de Gustavo Madero?

Esta es la pregunta que muchos se están formulando. Y es que, aunque se intentó matizar los efectos de la derrota de Ernesto Cordero, la verdad es que la división en el PAN se profundizó después de la elección. He consultado a políticos con larga trayectoria. A académicos, estudiosos de la política en México. Hay coincidencias en algunos puntos.

Por ejemplo, qué gana una corriente política importante hacia el interior de Acción Nacional. Gana por muchas razones. Una de ellas-quien sabe si la más importante-es que fue la primera elección abierta que se celebra desde 1939, cuando se fundó este partido. No debe olvidarse que a los anteriores dirigentes los elegía un consejo de no más de 300 notables o en el peor de los casos los designaba el Presidente de la República. Verbigracia: Felipe Calderón Hinojosa, que promovió a dos dirigentes, que eran miembros de su gabinete, como César Nava, que era su secretario particular o como el secretario de la Contraloría, Germán Martínez.

Ahora bien: Ganó Madero pero no con la ventaja arrasadora que se esperaba. En este contexto, nadie debe perder de vista ese voto para Cordero porque en los hechos representa un ingrediente importante del partido albiceleste.

Otra pregunta:¿Cómo queda el PAN después del domingo? Según algunas opiniones, queda sin lugar a dudas con una fractura política que por fuerza Madero tendrá que atender en los tiempos por venir.

Después de todo, a nadie se le puede escapar que Madero le ganó al grupo de Felipe Calderón que lógicamente no va a disciplinarse. O al menos no lo hará tan fácilmente.

Acuérdese usted que los calderonistas tienen presencia en las cámaras y en varios estados, amén de que Cordero no va a digerir tranquilamente su segunda derrota en poco más de dos años.

Ya había perdido ante Josefina Vázquez Mota en la interna para sacar candidato a la Presidencia de la República. Y ahora esta derrota.

¿Cómo queda el PAN en Aguascalientes después del domingo? La verdad sea dicha, en Aguascalientes hubo sorpresa cuando observamos cómo las preferencias se dividieron en dos grupos a cual más con militantes de mucho peso político en la entidad. Los que simpatizaban con la causa corderistas parecía iban a la segura, pues no se podía creer que Martín Orozco, Fernando Herrera y Felipe González jugaran sus cartas sin tener un as bajo la manga, sobre todo por las ya no muy lejanas nominaciones a los cargos más importantes del Estado, y jugársela con quién pudiera perder, como sucedió, era un acto suicida.

Los simpatizantes de Gustavo Madero Muñoz apostaron a la segura. La postura de Juan Antonio Martín del Campo era la natural pues Gustavo Madero le había dado todo su apoyo al lograr la candidatura a la alcaldía y era de esperarse la lealtad del ahora alcalde, Rubén Camarillo Ortega, Ulises Ruíz, Jaime Gallo y Tere Jiménez no tuvieron que pensarlo mucho pues sabían que Madero tenía casi la totalidad de los hilos en sus manos. Era muy difícil que los amarres hechos con anterioridad se le deshicieran; al contrario, el grupo maderista quedó más fortalecido, y los panistas aguascalentenses que se la jugaron con él tienen ahora las mejores perspectivas políticas a futuro. Martín del Campo se afianzó tremendamente como el mejor prospecto a la candidatura a gobernador y Tere Jiménez a la alcaldía.

Ahora bien, ganó Madero porque tuvo el apoyo del aparato oficial, igual que cuando el PRI en el Gobierno apoya a uno de los aspirantes a una dirigencia o a una candidatura. Nada para sorprender, créame. De hecho, si Cordero hubiese tenido el respaldo oficial en Aguascalientes, hubiera ganado como lo hicieron ganar en la interna presidencial del 2012. Pero Toño Martín del Campo jugó limpio y no metió ni presionó para nada a los activos que ahora colaboran con él en la alcaldía.

A mí no me cabe duda de que algunos de los que se la jugaron con Madero en Aguascalientes van a ser incorporados al nuevo Comité Ejecutivo Nacional, por ejemplo Tere Jiménez ya está incluida. Es de gente bien nacida ser agradecido. ¿O no?

Por otra parte, como le menciono líneas arriba, pueden cambiar las cosas en el tema de las candidaturas que se han venido mencionando y en donde deberán ser mano quienes se la jugaron con Madero. En este sentido, apueste usted tronchado a que alguna promoción habrá para dos que tres personas que fueron muestreadas en la campaña del chihuahuense. Esto que ni qué.

O sea, que las cosas pueden cambiar radicalmente, si bien la duda sería sobre el tratamiento que les darán a Martín Orozco y Fernando Herrera que fueron de las cabezas visibles de los corderistas.

Bajo estos parámetros, yo me preguntaría: ¿qué viene entonces para el PAN? Digo, a nivel nacional. Según veo yo las cosas, el PAN tiene retos de suyo muy importantes. A saber: concluir las reformas en el Congreso de la Unión, tejer fino para construir la muy necesaria unidad política entre sus militantes, prepararse para la elección federal del próximo año y buscar un buen lugar en las preferencias electorales. Sobre todo en la integración de la Cámara de Diputados, con sus 500 legisladores y tratar de ganar o conservar algunas de las gubernaturas en juego.

Según políticos consultados, el PAN tiene posibilidades de ganar en Baja California Sur, dar la pelea en Sonora, Nuevo León y San Luis Potosí, y desde luego, intentar obtener algunos espacios en Querétaro, Campeche, Colima, Michoacán y Guerrero. Fíjese bien: dije espacios, no gubernaturas, pues esto les queda lejos todavía a los panistas.

Uno de los consultados, me dijo que algunos gobernadores tuvieron un papel principal en la elección del domingo. Que movilizaron a los militantes y apoyaron con recursos. En esto Madero no se equivocó al promover la reforma de consulta abierta a las bases y promover su propia elección con la reforma de su autoría. No, pues sí. Traje a la medida.

Lo cierto es que Madero sabía que contaba con los gobernadores para apoyarlo en la movilización el día de la votación. En esta tesitura, cuando Cordero anunció que reconocía su derrota, la tarde del domingo, no pudo evitar deslizar una crítica a lo que él llamó condiciones en contra aunque aseguró que no impugnaría el resultado. Le costó trabajo reconocer el triunfo de Madero pero lo hizo porque sabía que el horno no está para bollos y que en estos momentos una impugnación judicial acabaría por hundir al PAN.

Curiosamente, estos gobernadores son los mismos que apoyaron a Cordero para candidato presidencial en 2012, pero bien se sabe que los vientos suelen cambiar de dirección de un día para otro. Algunos dirían que es la condición humana. Yo preferiría atribuirlo al pragmatismo político de estos tiempos. De hecho, así ha funcionado el PAN desde que se decidió a ganar elecciones.

En cuanto a la relación de Madero con el Gobierno Federal, bueno, usted estará de acuerdo en que el Gobierno de Enrique Peña Nieto también ganó. No hay duda de que con Madero se garantiza un mayor diálogo y menos enfrentamientos. En cambio, con Ernesto Cordero la relación hubiese sido difícil, de confrontación y un poco como de chantaje al más alto nivel.

Hay quienes piensan que con Cordero las leyes secundarias probablemente se hubieran estancado. Vaya usted a saber. Después de todo, el “hubiera” no existe. Lo que no se puede discutir es que Madero cuenta con muy buena interlocución con el Gobierno Federal y que ha apoyado casi a todas sus reformas, excepto la fiscal. Particularmente, no veo nubarrones en el horizonte cercano que pudieran echar abajo las reformas ni resquebrajar la relación.

Por este lado, el PAN no enfrentará escollos, pero resulta difícil asegurar que no tendrá problemas internos cuando es un hecho que existe la fractura.