Indianápolis sufrió una temporada bastante mala, su récord de cuatro ganados y diez perdidos en la última temporada, permitió que el equipo tuviera una alta selección en el Draft 2018. Los Colts no han logrado tener un equipo competitivo y desde la salida de Peyton Manning, se han convertido en un plantel irrelevante dentro de la Conferencia Americana, cuando mucho de vez en cuando son competitivos, pero hasta ahí. A pesar de que muchos expertos creían que los Colts irían por un QB ante las lesiones de Andrew Luck, que lo han alejado de los emparrillados, los de azul decidieron elegir la sexta selección global para escoger a Quenton Nelson, un guardia poderoso con gran agilidad que intentará ayudar para que la protección a Luck sea de lo mejor posible y evitar más lesiones del mariscal, además de abrir huecos para el juego terrestre del equipo.
Para completar la clase del 2018 de los Colts, fueron elegidos diez jugadores más, los cuales son: Darius Leonard (LB), Braden Smith (G), Kemoko Turay (DE), Tyquan Lewis (DE), Nyheim Hines (RB), Daurice Fountain (WR), Jordan Wilikins (RB), Deon Cain (WR), Matthew Adams (LB) y Zaire Franklin (LB). Estos diez jugadores llegarán para tratar de que el roster sea más competitivo; los Colts fueron bastante precisos en cuanto a las posiciones a reforzar e inclusive repitieron en posiciones, detectaron bien sus falencias y buscan mejorarlas.
Además de los picks, Indianápolis reclutó ocho agentes libres que quedaron tras el draft. Ellos intentarán sorprender y a pesar de no ser seleccionados, hacer un buen campamento de entrenamiento para quedarse y jugar. Los elegidos fueron: J.T. Barret (QB), Tomasi Laulile (DT), Skai Moore (LB), Will Ossai (LB), Chris Cooper (DB), Robert Jackson (DB), Henre Toliver (CB) y Michael Badgley (PK).