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Agencia Reforma

CDMX.- En el beisbol moderno, todos los peloteros deben de saber jugar todas las posiciones para ayudar a su equipo.
En lo que va de septiembre, tres jugadores de cuadro se han subido a la lomita a pitchear por diferentes motivos.
El pasado 4 de septiembre, el cubano Leonys Martín hizo su debut con los Cachorros en el montículo y no en los jardines.
El jueves pasado, Rob Brantly, receptor, trabajó esa última entrada durante la paliza que les propinaron los Indios a sus Medias Blancas.
El sábado 9 de septiembre, finalmente, el tercera base de los Astros, J.D. Davies, vino a lanzar al final del primero de una doble tanda para que el manager A.J. Hinch tuviese su bullpen fresco para el segundo duelo.
La actuación de Davis durante el fin de semana pasado fue la trigésimo quinta vez esta temporada en la que un jugador de posición lanza en el 2017, y la primera vez que ese número pasa de 30. Es, de hecho, la mayor cantidad en una temporada en los últimos 50 años.
Obviamente, los jugadores de posición vienen a lanzar en palizas. Todos esos juegos en los que han venido a trabajar esta temporada han sido decididos por cinco carreras o más.
Esto está marcando una tendencia muy clara y de alguna manera, asombrosa, pues hace 11 años, en el 2006, ni un jugador de posición lanzó. En el 2005, hubo apenas uno.