Guerra comercial entre México y Estados Unidos no repercutirá en una escalada de precios de los productos alimenticios, aseguró Ricardo Álvarez Jiménez, presidente del Consejo Estatal Agropecuario, esto, porque los productos de importación tienen costos más elevados que los nacionales, situación que se excavará con el cobro de aranceles; agregó que esta situación provocará que los alimentos de procedencia nacional sean más competitivo en cuestión de precios.
Sostuvo que bajo esta premisa, existe confianza en que el consumidor final no pagará un mayor costo por los productos alimenticios, y que los principales beneficiados con esta política arancelaria será los agricultores y ganaderos mexicanos, pues representa una oportunidad para que los productores agropecuarios tengan mejores condiciones para colocar su producto, particularmente, los productores de leche y carne de cerdo.
Ricardo Álvarez calificó como una buena política el que el Gobierno mexicano esté comenzando a cobrar aranceles a productos estadounidenses como la pierna de cerdo y los quesos, con un tributo que oscilará entre el 20 y 25%, pues éstos ingresan en grandes cantidades al país y al verse obstaculizada su entrada, afectará a los estados del medio-oeste del vecino país del norte, lo cual traerá presiones sobre el presidente Donald Trump.
Expresó que no existe temor de que Estado Unidos adopte medidas represivas, como imponer aranceles a los productos del campo mexicano, pues serían políticas que sólo perjudicarían a sus propios ciudadanos.
Por último, el presidente del Consejo Estatal Agropecuario dijo que sí existen algunas demandas del gobierno estadounidense sobre las exportaciones mexicanas en las negociaciones del Tratado de Libre Comercio, pero éstas obedecen a cuestiones de estacionalidad, como el hecho de que el aguacate mexicano sólo tenga libre tránsito por un periodo de tres meses.