El síndrome de fragilidad es un trastorno presente en un 15% de los adultos mayores en la población mexicana y ocasiona degeneraciones desagradables, tales como hospitalizaciones, enfermedades crónicas y hasta fallecimientos, destacó la presidenta de la Asociación de Geriatría y Gerontología de Aguascalientes, Carolina Bernal López.
La especialista en geriatría señaló que en términos prácticos un paciente frágil es aquel que se encuentra delicado de salud, débil y que no es vigoroso ni robusto. Afirmó que un paciente en tal situación es más propenso a desarrollar complicaciones.
“Puede tener una gripa y terminar hospitalizado, puede tener algo muy sencillo y puede quedar encamado o incluso fallecer, esa es la importancia de saber diagnosticar a un paciente que tiene un estado de fragilidad”.
Bernal López reconoció que en la actualidad sí hay muchos pacientes en situación de fragilidad, donde diferentes factores del envejecimiento ocasionan que lleguen a este estado y se asocian con la disminución de la masa muscular, la reducción en la ingesta de alimentos, la pérdida de la masa ósea, con trastornos de la marcha y con la disminución del índice metabólico.
La presidenta de la Asociación de Geriatría y Gerontología de Aguascalientes recalcó que la fragilidad se puede tratar mediante diferentes estudios para prevenirla o retrasarla, a través de una fuerte promoción de la salud y con ello prevenir ciertas enfermedades asociadas al envejecimiento.
“Por ejemplo, en cuanto a la pérdida de peso, se tiene que dar una ingesta calórica adecuada, procurarle toda su dentadura para que pueda comer, que los alimentos que esté consumiendo sean de alto valor energético y que se pueda brindar algún apoyo con suplemento alimenticio para que se garantice que coma lo más nutritivo posible”.
Bernal López dijo que, en cuanto a la disminución de la actividad física, se establece un programa donde el adulto mayor realice caminata durante 30 minutos por cinco días a la semana, para favorecer la fuerza muscular y que pueda caminar mejor.
Además, enfatizó que también es muy importante evaluar cómo se encuentra la red social del adulto mayor, qué personas le brindan apoyo, si tiene riesgos de desarrollar síntomas depresivos o tiene algún grado de deterioro cognitivo.
“Con todas estas pequeñas intervenciones se pueden prevenir enfermedades distintas en el adulto mayor, esa es la gran ventaja. No se requieren estrategias de prevención distintas, así se puede lograr mejorar la calidad de vida en los adultos mayores y prevenir enfermedades discapacitantes”.

¡Participa con tu opinión!