Está visto que jugar a las “fuercitas” con el gobierno no es recomendable, como lo constatan los concesionarios del transporte urbano, que además de negarles el aumento a la tarifa, ahora deben comprobar la titularidad de la concesión y demostrar que las unidades están dentro del período de antigüedad que fija la ley.

En otras circunstancias no habría problemas para acercarse a la autoridad, pero en estos momentos más de uno tendrá que tener muy buenas palancas para pasar la revisión y cumplir todos los requisitos, luego de que fueron “balconeados” que sólo el 10% de las concesiones se encuentra en regla.

La Coordinación de Movilidad dio a conocer que de 700 carros, la documentación de 628 está vencida, o le falta una de las obligaciones previstas, por lo que cada uno tiene que regularizar su situación y de manera paralela se les fijó un plazo para que mejoren el servicio y soliciten el permiso temporal para trabajar, que por cierto vence el próximo jueves 25.

Por décadas la Alianza de Transportistas Urbanos y Suburbanos de Aguascalientes (ATUSA) habían logrado vencer la barrera gubernamental, por lo que sin corregir los viejos problemas que sufren los usuarios lograban el aumento a la tarifa, lo que esperaban que esta vez fuera algo similar, sin embargo el gobernador Martín Orozco Sandoval ha sido muy claro, que solucionan todos los problemas o tendrán que seguir con el mismo cobro y si no optimizan la atención vendrá el retiro de unidades.

Aunque de manera oficial no se menciona que exista la intención de abrir el servicio a otras empresas – con lo que se acabaría este monopolio -, algo debe traer entre manos el gobierno del estado, por lo que estira la liga hasta donde quieran los camioneros y quienes finalmente aguanten el ramalazo serán los que sigan adelante.

La cuestión radica que llegaron al punto que olvidaron que no son dueños del servicio, sino simples intermediarios, ya que por ley quien debe aportar el transporte público (llámese urbanos, taxis y “combis”) es el propio gobierno, pero éste delega en particulares que lo haga entregándole una concesión, por consiguiente la autoridad mantiene en todo momento la rectoría del servicio.

Presumiblemente esta semana se cumple el plazo que tienen para comprobar la titularidad de las concesiones, justificar que sus vehículos cumplen con el tiempo de antigüedad para que esté en servicio, probar que han prestado el servicio desde la última renovación del título de concesión, presentar físicamente la unidad para revisión, y hacer el pago concerniente al permiso.

Cubierto lo anterior, se publicará una lista de quienes lograron el permiso temporal para operar y luego vendrá la segunda parte, que es igualar el transporte urbano, al instituir nuevas rutas y horarios.

Lo que espera el gobierno con estas acciones es que los usuarios tengan amplios beneficios en sus traslados, principalmente en horarios, frecuencias de las rutas, limpieza de las unidades y ante todo seguridad.

De todo lo descrito hay un asunto que no incluyó la Coordinación de Movilidad y que se refiere a la urgencia de que aumente el número de unidades, porque de nada sirve tener nuevos horarios y rutas si es la misma cantidad de camiones para atender a los fraccionamientos de reciente creación. En las actuales circunstancias lo único que se hace es alargar las rutas y que sigan las apreturas.

MÁS VIVIENDAS

Es normal que los centros poblacionales tiendan a crecer, por lo que cada vez son más los desarrollos habitacionales que se autorizan, que es lo que recientemente hizo la Comisión Estatal de Desarrollo Urbano (CEDU), al facultar siete fraccionamientos en la ciudad de Aguascalientes, dos en Pabellón de Arteaga y uno en San Francisco de los Romo.

Nada de extraordinario fueron los acuerdos, puesto que cuando se convoca a una reunión de esas características es porque ya todo se encuentra “planchado”, por lo que la aprobación fue por unanimidad.

Lo único que no se hace previamente es tener la plena seguridad de que los adquirientes de las casas recibirán todos los servicios públicos. Es una tradición muy arraigada que todo lo dejen en poder del fraccionador, pero éste, una vez que entrega las viviendas se desliga de esas necesidades y es cuando aparecen las “perlas”, principalmente en los servicios de agua potable, limpia, transporte, seguridad y escuelas.

Hace varios trienios que la entonces regidora Nora Ruvalcaba Gámez propuso que por ley se obligara a los fraccionadores a tener los servicios básicos antes de entregar las viviendas y para evitar que fuera un acuerdo que luego se olvidara, se fijara una fianza que podría ser recuperada después de que los compradores consideraran que se tenía cubierta sus necesidades en estos aspectos. Aunque el planteamiento no se aprobó, por aquello de que la regidora era del Partido de la Revolución Democrática (PRD), podría ser rescatado por los actuales ediles.

Los nuevos desarrollos urbanos en la ciudad serán el condominio mixto Santa Bárbara, destinado para uso habitacional y comercial, que se ubica al poniente de la ciudad y contará con 703 viviendas; de igual manera el condominio Abadía, con 417 viviendas, y el fraccionamiento Villas de San José, con 420 casas, los dos al sur de la ciudad.

Al noreste estará el fraccionamiento mixto Villas de Santa Teresita, para uso habitacional y comercial y con 505 casas. Al oriente quedarán los fraccionamientos Ambrosía y Villas Loma Durada II, con 427 y 790 viviendas cada uno, y al poniente de la capital habrá un fraccionamiento especial tipo comercial y de servicios.

Para Pabellón de Arteaga se autorizaron los conjuntos Bosques de Pabellón I y II y en San Francisco de los Romo el fraccionamiento tipo especial comercial y de servicios

Al igual que en Aguascalientes, los otros municipios requieren que se atienda las exigencias básicas de los nuevos moradores, ya que por ejemplo, no hay escuelas de ningún nivel por lo que tienen que ir a las colonias vecinas para tratar de inscribir a sus hijos y cuando no es posible por el cupo completo deben hacerlo en lugares más alejados.

La mayoría de los compradores son matrimonios jóvenes o de mediana edad, que demandan instituciones educativas cercanas y aún cuando por ley se entrega al gobierno una fracción de terreno para que construya las escuelas, se tarda años en hacerlo, por lo que tiene que haber una modificación a la ley para que a la par que se construye el fraccionamiento la administración pública lleve a cabo lo propio con los planteles, que mínimo debe tener jardín de niños, primaria y secundaria.

Es necesario crear un círculo virtuoso, en que los nuevos habitantes tengan un porvenir adecuado a sus necesidades familiares y así se cumpla el derecho fundamental de vivir en condiciones apropiadas.

OSCURA CERCANÍA

Por más que se empeñan los jefes policíacos en negar que Aguascalientes tiene problemas de seguridad, los hechos señalan lo contrario. Los crímenes contra personas que presuntamente estaban relacionadas con el mundo de las drogas es la mejor prueba y las narcomantas son un aviso ominoso de la disputa que hay por esta plaza. Más que declaraciones de que “aquí no pasa nada”, algo tiene que hacerse para evitar que ocurran hechos similares a los de Guanajuato, Zacatecas, Jalisco, Veracruz, Ciudad de México y Guerrero. Creer que los ataques son entre los cárteles es una actitud fuera de la lógica, porque en una balacera puede haber víctimas inocentes. Todavía es tiempo de actuar y evitar que la ciudad y el estado sean presa de hechos sangrientos, por lo que más que “blindar” el estado se necesita  trabajo de inteligencia para ir un paso adelante.