Juan Pablo Martínez Zúñiga

El año recién concluido fue muy ecléctico, pues además del acostumbrado cóctel de contenidos que anualmente nos obsequia la cartelera, ahora se añadió una variable a la ecuación cinematográfica que en esta ocasión alcanzó preponderancia por su nivel de impacto en los cinéfilos: el streaming,. Este servicio online ha superado su etapa de novedad e incluso logró estar en boca de todos tras el escándalo suscitado en el Festival de Cannes hace un par de años por la inclusión en el programa oficial de una cinta original de Netflix (“Okja”, de Bong Joon-Ho) pero durante el 2018 logró introducirse a niveles competitivos en cuanto a oferta fílmica de calidad se refiere, así como acaparar una vez más la atención de los espectadores al presentar producciones de calidad dirigidas por algunos de los nombres más relevantes de la industria, lo que torna pertinente la inclusión de algunos de estos títulos en esta columna donde se pretende abordar algunas de las películas más destacadas del año. Así que, una vez más, un servidor les ofrece su perspectiva sobre cuáles resultaron algunas de las propuestas cinematográficas más destacadas del extinto 2018, algunas ya disponibles en DVD o en línea y que espero resulten sugerencias atractivas para un lluvioso día de domingo (NOTA: Sólo incluyo cintas estrenadas en los cines de la localidad o accesibles a la comunidad hidrocálida).

DRAMA
Este género se hizo notar desde que inició el año con algunos filmes notables en la terna del Oscar como “Tres Anuncios por un Crimen” (McDonagh, E.U.), agridulce fábula sobre pérdida y la fragilidad del espíritu humano o la maravillosa “El Hilo Fantasma” (E.U./G.B.), canto de cisne para la carrera histriónica de su protagonista Daniel Day-Lewis y testificación del enorme talento de su director P.T. Anderson, pero también hubo dignas representantes del cine más independiente e iconoclasta como “Nunca Estarás a Salvo”(E.U./Francia/G.B.), sombrío psicodrama con un Joaquin Phoenix a toda marcha bajo la dirección de Lynn Ramsay, cineasta de potente mirada antropocéntrica hasta llegar a producciones aparentemente convencionales pero de profundas raíces autorales como “Viudas” (E.U./G.B.), remake norteamericano de una serie inglesa ochentera que erogó en uno de los trabajos corales más rico y profundo de los últimos años, coordinado por el siempre confiable Steve McQueen quien ofrece un thriller en la mejor tradición de Pollack o Mametpero con una astucia argumental que pasma.

ANIMACIÓN
Una vez más queda claro que esta técnica no puede ni debe confinarse tan solo al público infantil, pues su capacidad para contar una historia mediante su plástica muy concreta sin limitantes físicas o naturales expande las posibilidades de sus alcances narrativos. Desafortunadamente jamás llegó a nuestro Estado la cuasi poética canina de “Isla de Perros” de Wes Anderson, pero hubo otras propuestas destacadas como “Ana y Bruno”, lúdica meditación sobre la familia y la identidad cortesía del experimentado cineasta mexicano Carlos Carrera quien, después de varios años de trabajo, logró confeccionar no solo una de las mejores producciones animadas en la historia de nuestro país, sino un punto ilustre en su distinguida carrera. Por otro lado, las ninguneadas “El Cavernícula” (Park, E.U./G.B.) y “Los Increíbles 2” (Bird, E.U.) erogaron en un entretenimiento sólido que no le faltó el respeto a la inteligencia del espectador, trabajando sus historias con solidez e incluso madurez. Mención aparte merece “Paddington 2” (King, E.U./Francia/G.B.), que si bien es un filme donde participan actores de carne y hueso (Ben Wishaw, Hugh Grant, et al.) su protagonista es un carismático oso de peluche generado por computadora cuyo eterno optimismo y buenas maneras ofrecen un enfoque ahora escaso en producciones familiares, sumándose a una dirección, actuaciones y guion sobresalientes.

HORROR
Este género siempre encontrará representantes en la cartelera semanal, pero en esta ocasión solo dos lograron destacar no solo como lo mejor en su rubro, también como unas de las cintas más perturbadoras en años: “El Legado del Diablo” (Aster, E.U.), atmosférica producción que ahonda en los demonios de la mente (y tal vez algunos corpóreos) como metáfora sobre la desintegración familiar en los tiempos de Trump y “Un Lugar en Silencio” (Krasinksi, E.U.), paranoia pura hecha cina desde, una vez más, la óptica de familia. Ambos ejercicios aportan elementos a la exploración dramática de un género que se contenta solamente con sustos baratos y efectos digitales.

MEXICANAS
Puedo decir, sin lugar a dudas y temor a equivocarme, que nos encontramos en una segunda Época de Oro en cuanto a producciones nacionales se refiere, pueshemos llegado a una etapa de diversificación tal y número de cintas realizadas que incluso filmes de género fantástico nacionales tienen cabida en una cartelera dominada por comedias chocantes o insulsas y dramas telenoveleros. Contrarrestando esa postura complaciente encontramos propuestas de calidad durante el 2018 como “Sueño en Otro Idioma” de Ernesto Contreras, “La 4ª Compañía” de Mitzi Vanessa Arreola y Amir Galván Cervera o “Museo” de Alonso Ruizpalacios, las cuales exploran desde distintos puntos de partida la mexicanidad sin afanes folcloristas. Pero también se dieron dramas de honda psicología y emotividad como “Tiempo Compartido”de Sebastián Hoffmann, la cual emplea los lineamientos del thriller a la Polanski para retratar la idiosincrasia nacional con apuntes masculinos.

STREAMING
Netflix continua su liderato en este apartado y a este servicio de streaming le debemos algunas de las mejores cintas del 2018 como “Roma” de Alfonso Cuarón, ampliamente discutida por muchos y destruida por otros pero innegablemente autoral e impecable y “La Balada de Buster Scruggs”, divertida y anquilosante deconstrucción del western por los traviesos hermanos Coen, quienes realizan uno de sus mejores trabajos digno de verse en una pantalla grande.

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