A lo largo y ancho de todo el territorio nacional, lo mismo en pequeñas rancherías que en los barrios de las grandes ciudades, el ritmo de la vida se detiene una vez al año para celebrar al santo patrón o patrona de la comunidad. Tradiciones prehispánicas, coloniales y del mundo moderno convergen en estas festividades, donde los placeres mundanos conviven con rituales religiosos. Entre todas estas ferias, hay una que ha trascendido las fronteras del tiempo y el territorio de su origen, y que forma parte del orgullo y la identidad de los que vivimos en esta tierra. Ésta es, señoras y señores, la Feria de San Marcos.