Este año, ocho nuevos cultivos se incorporarán al campo de Aguascalientes a través de cuatrocientas hectáreas de tierra que han aceptado reconvertirlas a nuevos alimentos, informó el secretario de Desarrollo Rural y Agroempresarial, Manuel Alejandro González Martínez.
“Actualmente existe un censo de aproximadamente 400 agroproductores listos para avanzar en la reconversión de cultivos de riego. Además, la bolsa de recursos federal y estatal asciende a 35 millones de pesos”, informó.
También se trabaja para incluir en el paquete de reconversión a la cebada como cultivo de invierno, y tan sólo en ella sumarían 500 hectáreas; ésta resulta mucho más sencilla de generarse a diferencia de los otros ocho que formarían parte del ciclo primavera-verano.
El titular de la Sedrae subrayó que el ciclo primavera-verano se encuentra bien montado en Aguascalientes con los maíces y las hortalizas, motivo por el cual se trabaja para fortalecer el ciclo invernal, porque mucha gente sigue con las alfalfas o avenas, pero en el resto de cultivos se acaba.
González Martínez precisó que a diferencia del año 2017, este ejercicio ya cuenta con un programa federal y estatal para favorecer con recursos públicos la reconversión de cultivos. Hace un año hubo sólo 80 hectáreas de espárragos, de una meta de 300, pero este año ya se tiene la meta de 100 más para este ciclo primavera-verano.
Sobre las heladas registradas en Calvillo, dijo que eso fomentó la reconversión de cultivos en el lugar y se van por 40 hectáreas nuevas de limón y otras 20 o 25 de aguacate, lo cual no se tenía considerado en el año anterior.
Este año se incorporarán doce nuevos cultivos, y aunque se impulsará fuertemente a ocho de ellos, los otros cuatro se mantendrán en procesos de evaluación por parte del INIFAP y una vez que sean validados se incrementará la zona de siembra de los mismos.
“Los cultivos en proceso de incorporación son las berries o fresas, los espárragos, el nogal, el olivo, los higos, las granadas, el limón y el aguacate. Los cuatro cultivos en investigación son: las pitayas, el maguey mezcalero, el orégano y la lavanda como plantas aromáticas. Para el final del sexenio se trae una meta de 2 mil hectáreas en reconversión de cultivos”, indicó.
En el 2017, que fue el primer año, se quedó corta la meta y no pasó de las cincuenta hectáreas entre todos los alimentos, aunque este año ya se encuentran más armados todos los programas de carácter federal y estatal, motivo por el cual se avanzará más y se tienen parcelas demostrativas que ayudan a validar ante el agricultor que sí funcionan esos cultivos, finalizó.